La industria financiera y los reguladores del sector están en alerta por una indicación parlamentaria aprobada la semana pasada en la sala del Senado dentro del proyecto de ley de Reconstrucción Nacional que impulsa el gobierno. La medida busca prohibir el pago de interés sobre interés, también conocido como anatocismo. La indicación ya había sido aprobada en mayo en la Cámara de Diputados, por lo que no será objeto de discusión en una eventual Comisión Mixta.
La propuesta reemplaza el artículo 9° de la Ley N° 18.010, que actualmente permite el anatocismo, por el siguiente texto: «No se podrá estipular, en ningún caso, el pago de intereses sobre intereses, ni capitalizarlos en cada vencimiento o renovación». El gobierno hizo reserva de constitucionalidad durante la votación en el Senado por considerar que la indicación no responde a las ideas matrices del proyecto. Ahora evalúa recurrir al Tribunal Constitucional o presentar un veto dentro de los 30 días posteriores a la aprobación de la ley.
ADVERTENCIAS DEL BANCO CENTRAL
La presidenta del Banco Central, Rosanna Costa, envió una minuta de 22 páginas a la Comisión de Hacienda del Senado alertando sobre los efectos de la medida. Señaló que «sería aconsejable no persistir con esta idea de prohibir de forma absoluta el anatocismo». El documento enumera varios impactos negativos: aunque la iniciativa podría parecer una forma de reducir costos de créditos para las personas, en la práctica no se conseguiría y se generarían efectos adversos para los propios consumidores y para el sistema financiero.
El Banco Central advierte que los intermediarios de crédito probablemente buscarán mantener sus márgenes pactando intereses simples más altos, por lo que prohibir el anatocismo no necesariamente reduce el costo del crédito. En créditos rotativos se aplicarían tasas mensuales más altas, convergiendo a costos totales similares a los actuales. En créditos en cuotas, la prohibición afectaría el valor de las cuotas ante atrasos, incrementando el costo para los deudores que pagan al día.
El ente emisor también alerta que el volumen de créditos afectados sería suficientemente grande para incidir en las tasas de interés promedio, aumentando la Tasa Máxima Convencional. En el mercado del ahorro, el impedimento de aplicar intereses compuestos afectaría instrumentos como los depósitos a plazo renovables, fundamentales para la capitalización de intereses. Esto podría llevar a los ahorrantes a sustituir sus depósitos por otros instrumentos, distorsionando la estructura de financiamiento bancario.
A marzo de 2026, los depósitos a plazo en moneda nacional totalizan casi 155.000 millones de dólares, en comparación con los aproximadamente 250.000 millones de dólares de los fondos de pensiones y los 105.000 millones de dólares de los fondos mutuos. El Banco Central señala que, en el resto del mundo, no se observan prohibiciones amplias en sistemas financieros de tradición occidental fuera del ámbito de la banca islámica, y que las restricciones existentes son similares a las que ya se aplican en Chile.
ALERTAS DE LA CMF
La presidenta de la Comisión para el Mercado Financiero, Catherine Tornel, acudió hace un mes a la Comisión de Hacienda del Senado para explicar los efectos de la indicación. Este lunes envió un oficio al Ministerio de Hacienda advirtiendo que la medida es «altamente nociva para el mercado financiero, para la economía y para las personas, especialmente aquellas de segmentos más vulnerables». El documento detalla impactos en diversos productos.
En los depósitos a plazo renovables, la capitalización de intereses al momento de su renovación o liquidación se vería afectada directamente, reduciendo las alternativas de ahorro. En los créditos con período de gracia, los intereses devengados durante la etapa inicial no podrían capitalizarse, impidiendo estructurar productos orientados a deudores con ingresos diferidos o necesidades de liquidez a corto plazo, especialmente en créditos hipotecarios.
En las líneas de crédito, cuando el deudor no paga el total del saldo, los intereses impagos de un período se suman al capital y generan nuevos intereses en el período siguiente. Esta estructura es inherente a su funcionamiento, por lo que la prohibición impediría ofrecer este tipo de productos. En créditos con cuotas variables, como los de financiamiento automotriz, donde las cuotas periódicas son inferiores a los intereses devengados y el diferencial se acumula para un pago final, la prohibición haría inviable esta estructura.
Además, la CMF sostiene que la prohibición del anatocismo impediría capitalizar intereses cuando un crédito entre en incumplimiento, afectando la recuperación esperada en todos los productos. Esto aumentaría la pérdida esperada de la cartera, incrementando el costo de todos los créditos y afectando tanto a quienes cumplen como a quienes no. Las condiciones de otorgamiento serían más exigentes, generando exclusión financiera.
RECHAZO DE LA BANCA
El gerente general de la Asociación de Bancos, Luis Opazo, señaló que la prohibición de capitalizar intereses generará importantes efectos negativos en el acceso al financiamiento, el ahorro y el funcionamiento del mercado de capitales. Al impedir el interés compuesto, se restringen herramientas como repactaciones, períodos de gracia y cuotas flexibles, lo que podría encarecer el crédito formal y reducir las alternativas disponibles para familias y pequeños emprendedores.
El presidente de BancoEstado, Mario Farren, sostuvo que la medida termina perjudicando a quienes quieren ahorrar, reduciendo la rentabilidad de sus depósitos, desincentivando el ahorro nacional y encareciendo el financiamiento de viviendas, personas y pymes.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
