Bernardo Fontaine, presidente del directorio de Codelco, compareció por primera vez ante la Comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputados, donde abrió la puerta a una posible venta de activos de la estatal, aunque advirtió que desprenderse de las operaciones más rentables sería una decisión poco sensata para la compañía. La intervención se produjo en el contexto de la elaboración de un plan estratégico que busca reordenar las finanzas de la empresa y explorar nuevas vías de financiamiento, en medio de una alta carga de deuda y proyectos de inversión pendientes.
ESTRATEGIA DE VENTA
Fontaine dejó claro que la evaluación de una venta de activos es una práctica habitual en cualquier compañía, pero matizó que solo se concretaría si el precio ofrecido es adecuado y si los recursos obtenidos se destinan a desarrollar proyectos más rentables que los actuales. En esa línea, el ejecutivo afirmó que sería una tontera desprenderse de aquellos activos que generan los mayores retornos para la empresa. La declaración se da a propósito de la posible enajenación de las participaciones de Codelco en los yacimientos Quebrada Blanca, donde posee un 10%, y El Abra, con un 49%.
El presidente del directorio explicó que la decisión final tomará varios meses, ya que la administración se encuentra en una etapa de diagnóstico exhaustivo. «Hemos estado avanzando en una revisión exhaustiva de la situación de la compañía, que está en proceso y nos va a tomar más o menos tres o cuatro meses tener el diagnóstico completo», señaló. Más allá del diagnóstico, adelantó que lo relevante será contar con un plan de mejora que permita retomar el camino de generación de excedentes para el fisco.
PLAN DE MEJORA
Fontaine delineó cuatro pilares para su gestión: seguridad, el propósito estatal de generar financiamiento, orden interno con transparencia, y sostenibilidad en todas sus dimensiones. Enfatizó que la empresa necesita mejorar sus excedentes sin seguir aumentando los niveles de deuda, evaluar las inversiones pendientes y priorizar la cartera de proyectos. Además, planteó acelerar, profundizar y ampliar las alianzas público-privadas que Codelco ya ha venido desarrollando.
En materia de transparencia, el ejecutivo fue crítico con el nivel de información que entrega la estatal en comparación con las empresas privadas. «Esta es una compañía muy grande, muy poderosa y potente, pero que entrega muy poca información», sostuvo, y adelantó que su administración avanzará en abrir más datos sobre resultados y gestión.
SOBREPRODUCCIÓN Y BONOS
Otro tema abordado en la comisión fue la polémica sobre la sobreestimación de producción que determinó una auditoría interna: 27 mil toneladas de cobre, equivalentes al 2% de la producción proyectada para 2025. Ese hecho provocó la salida de algunos ejecutivos y que la empresa recurriera a la Fiscalía. Fontaine aseguró que se fortalecerán los mecanismos de control y que ya se solicitó una auditoría externa para tener una mirada independiente.
La directora Tamara Agnic informó que el informe de la auditoría interna ya está en manos del Ministerio Público y que ella ya prestó declaración. Además, se espera que la auditoría externa se adjudique en los próximos días, con el objetivo de que el proceso sea lo más transparente posible.
Respecto a los bonos que 6.340 trabajadores recibieron tras la sobrestimación de producción, por un total de US$ 14 millones, el presidente ejecutivo Rubén Alvarado detalló que la devolución ya comenzó. Explicó que US$ 1 millón corresponde a ejecutivos y que el proceso de recuperación está documentado. En cuanto al resto de los trabajadores, Alvarado señaló que no tienen responsabilidad en el error, pero que igualmente recibieron un pago de más, por lo que se está gestionando la restitución.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
