Briones, Labbé y Landerretche analizan la implementación del modelo alemán en Chile para el mercado laboral y la productividad
Las propuestas incluyen desde la articulación entre grandes empresas, pymes y liceos técnicos hasta la promoción de modelos asociativos entre pymes y grandes compañías. Estas se recogen en el documento titulado “Una agenda para elevar la productividad: formación técnica, pymes y encadenamientos productivos”, elaborado por la Cámara Chileno-Alemana de Comercio e Industria, la Corporación Grande Pyme e Icare.
El documento consolida las propuestas emanadas de dos mesas de trabajo convocadas en el marco de la Misión Alemania 2026. La primera mesa abordó la formación dual en la educación técnica y el rol de las empresas en ese sistema. La segunda se centró en los encadenamientos productivos entre grandes empresas y pymes, con énfasis en minería, litio, hidrógeno verde e industria forestal.
Las propuestas se organizaron en seis ejes: gobernanza público-privada; rol de la gran empresa como ancla; desarrollo de proveedores y pymes; financiamiento; capital humano y formación técnica; e información y transparencia de mercado.
EL DOCUMENTO Y SU CONTEXTO
El estudio fue presentado por el exvicepresidente de Corfo, José Miguel Benavente, y luego analizado por los economistas Óscar Landerretche, Ignacio Briones y Michelle Labbé. El documento plantea que la resolución de los desafíos del país requiere una estrategia deliberada, con gobernanza clara, financiamiento específico, estándares reconocidos y corresponsabilidad entre el Estado, las grandes empresas, las pymes y las instituciones educativas.
ANÁLISIS DE LOS EXPERTOS
Para Ignacio Briones, la regulación laboral chilena tiene problemas del siglo XX y no conversa con el siglo XXI. Señaló que el sistema laboral debe adaptarse a la nueva realidad o generará desempleo. Añadió que hay mucha institucionalidad pero poca carne al final, y advirtió que los comités productivos no deberían estar al mando del gobernador de cada región para evitar politización.
Michelle Labbé indicó que los cambios son difíciles de implementar cuando todo va bien, pero que la crisis actual demuestra que lo que se está haciendo no funciona. Destacó que el modelo alemán se basa en la estabilidad macro, por lo que se necesitan reglas del juego claras. Subrayó que el primer paso es un acuerdo a nivel sociedad: los problemas no los soluciona solo el Estado, sino las empresas y las personas trabajando juntas.
Óscar Landerretche observó que el modelo dual alemán implica que entre el 2,5% y 3% de la fuerza laboral alemana está cada año en el sistema, con 3 a 4 días de trabajo remunerado y 1 a 2 días de aula. Expresó preocupación porque en la discusión se habla mucho de gobernanza y poco de financiamiento. Además, recordó que el modelo educativo alemán es muy diferente del chileno y que hace un sifón hacia la educación técnica.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
