Dos sectores de la oposición desplegaron casi en simultáneo su artillería jurídica contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau. Tanto la bancada de diputados del Partido Nacional Libertario como la de Republicanos anunciaron de manera separada que impulsarán una acusación constitucional en su contra, revelando fisuras en la coordinación de la derecha para capitalizar la ofensiva.
Los anuncios se produjeron la tarde del martes, tras semanas de monitoreo por parte de los libertarios. En el partido de Johannes Kaiser reconocen que el diseño del libelo se venía preparando desde el verano, cuando se conocieron las cifras del déficit estructural de 2025. La semana pasada, el excandidato presidencial solicitó que se empezaran a preparar los fundamentos del texto. No obstante, el detonante fue la declaración del actual ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien acusó a Grau de un error en la proyección de la deuda pública para el período 2026-2030, por un monto superior a diez mil millones de dólares. Ambas colectividades coinciden en que esa intervención fue la gota que colmó el vaso.
COORDINACION FALLIDA
Detrás de las escenas hubo intentos de coordinar una sola ofensiva. El jefe de bancada del PNL, Cristóbal Urruticoechea, se comunicó telefónicamente con su par republicano, Benjamín Moreno, para consultar si se sumaban a la acusación que impulsaban los libertarios. Moreno quedó en responder, pero en ese lapso fue el propio Johannes Kaiser quien informó que irían con su propio anuncio. La respuesta de Republicanos fue que ya tenían listos los fundamentos de su libelo y que realizarían su propia conferencia de prensa.
En privado, fuentes de la tienda fundada por el Presidente José Antonio Kast reconocen que aceleraron los tiempos debido a que comparten el mismo electorado con el partido de Kaiser, un frente que no pueden descuidar. Aunque en público ambos sectores niegan una competencia por quién comunicaba primero, en el sector no pasó desapercibido que los anuncios fueran separados. Pese a ello, el diputado Moreno destacó que Kaiser reposteó la publicación de la ofensiva republicana, y afirmó que existe disposición para trabajar el libelo de manera conjunta. Entre los diputados libertarios, en tanto, hay satisfacción porque consideran que la imagen pública instalada es que fue el Partido Republicano el que se sumó a su ofensiva.
PRESION A CHILE VAMOS
La acusación constitucional ya ha generado los primeros cruces al interior de la derecha. Republicanos y libertarios han cuestionado que dirigentes de Chile Vamos, como la presidenta del Senado Paulina Núñez y el senador Andrés Longton, se hayan distanciado de la ofensiva argumentando que podría entorpecer la tramitación de la megarreforma.
El diputado republicano Agustín Romero sostuvo que hay que hacer responsable a la principal autoridad que tenía a su cargo el área de las Haciendas Públicas, que no es otro que el exministro Nicolás Grau. Advirtió que si Chile Vamos no se suma, tendrán que responder ante su electorado. En respuesta, el diputado UDI Eduardo Cretton escribió en su cuenta de X que la UDI no actúa bajo amenazas ni presiones, y que estudiarán la acusación constitucional en su mérito.
Los libertarios también se sumaron a la presión. El vicepresidente del partido, Hans Marowski, señaló que la incomodidad que provocan esos comentarios es lo que eventualmente separó a un grupo importante de la población, y enfatizó que los nacional-libertarios no ven las acusaciones constitucionales como herramientas de cálculo político.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
