La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) propuso un cambio metodológico que aliviará las exigencias de capital de la banca chilena, reduciendo en hasta un 36% los activos ponderados por riesgo de mercado. La medida, que entró en consulta pública por segunda vez el viernes pasado, ajusta el cálculo de los Activos Ponderados por Riesgo de Mercado (APRM) mediante la incorporación de un método de duración para medir las tasas de interés, en reemplazo del actual método de vencimiento. Según el regulador, esta modificación permitirá reflejar con mayor precisión las variaciones en el valor económico de las posiciones frente a cambios en las tasas, y perfila una baja significativa en los requerimientos de capital del sistema.
NUEVO MÉTODO DE CÁLCULO
La propuesta de la CMF introduce un método de duración para la medición de las tasas de interés, desplazando el criterio de vencimiento que hoy rige. Este cambio tiene como objetivo alinear el cómputo de los APRM con prácticas internacionales y la normativa Basilea III. Además, el regulador perfeccionó los lineamientos para excluir derivados de la estimación del riesgo de tasa de interés, lo que reducirá la carga regulatoria sobre instrumentos financieros como bonos y derivados.
El informe normativo de la CMF reconoce que los costos de implementación se concentrarán principalmente en adecuaciones operativas y desarrollo de capacidades tecnológicas, e indica que, independientemente de esos costos, la norma implicará una serie de beneficios para la industria.
REDUCCIÓN DE EXIGENCIAS DE CAPITAL
La CMF calcula que los nuevos lineamientos producirían una reducción de hasta un 36% en los APRM del sistema bancario, dejándolos en $16.333.171 millones (equivalentes a US$17.671,81 millones). A nivel agregado, los Activos Ponderados por Riesgo (APR) del sistema disminuirían hasta un 3,4%, llegando a $267.980.175 millones (unos US$289.943,39 millones). En términos concretos, la modificación implica recortar en US$10.092 millones los activos APR. Según el organismo, esta baja se traducirá en un aumento promedio de 58 puntos básicos en el Índice de Adecuación de Capital a diciembre de 2025, lo que significa que los bancos verán una caída en los requerimientos de capital.
OBJETIVO REGULATORIO
El regulador destacó que los cambios buscan «disminuir la brecha existente entre la densidad de activos ponderados por riesgo de la banca chilena y la observada en otras jurisdicciones». La CMF subrayó que la modificación es «una medida oportuna, eficiente y eficaz» mientras se consolida la experiencia internacional en el cómputo de esta clase de activos. El organismo agregó que, en línea con la implementación progresiva de Basilea III en Chile, evaluará en el mediano plazo la factibilidad de adoptar una metodología más sofisticada, considerando la experiencia extranjera, estimaciones detalladas del impacto local basadas en información granular de las carteras de negociación, y una identificación precisa de los costos asociados.
PERSPECTIVAS PARA LA INDUSTRIA
Para la banca chilena, la norma implica una reducción en los requerimientos de capital. La CMF reconoce que los costos operativos y tecnológicos serán inevitables, pero señala que la medida traerá beneficios para la industria. La banca deberá ajustar sus sistemas de medición de riesgos para implementar el método de duración y alinearse con la nueva metodología. La consulta pública está abierta para recoger observaciones antes de la resolución final.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
