El informe comparativo publicado por Codelco marca un punto de inflexión al ordenar con crudeza y cifras la crisis que enfrenta la minera estatal. Reconocer brechas de producción, costos, márgenes y deuda en una empresa pública es el primer paso hacia una recuperación seria. La principal amenaza no es perder un ranking, sino la pérdida de disciplina, velocidad y competitividad que han sostenido el liderazgo minero.
DIAGNÓSTICO DE BRECHAS
En 2025, Codelco produjo 1,412 millones de toneladas de cobre atribuible y fue superada como mayor productor mundial. Su cash cost C1 alcanzó 211,7 dólares por libra, frente a 134,7 dólares en sus pares internacionales y 123,0 dólares en las principales operaciones privadas de Chile. La deuda neta sobre EBITDA llegó a 3,8 veces, mientras los comparables están muy por debajo de 1. Estas cifras revelan que cada centavo por libra equivale a unos 31 millones de dólares anuales en menores utilidades. La brecha de 77 centavos representa cerca de 2.400 millones de dólares que no se materializaron como utilidades para el país.
CONTEXTO GLOBAL URGENTE
La producción mundial de cobre en 2025 fue de unos 23 millones de toneladas. Con 1,412 millones, Codelco sigue siendo un actor decisivo, cercano al 6 por ciento de la oferta global. La electrificación, redes, electromovilidad, data centers e infraestructura demandarán más cobre en las próximas décadas. Cada 100 mil toneladas que Chile deja de producir significa empleo, encadenamientos productivos y recaudación fiscal que otros capturan.
OBJETIVO DE RECUPERACIÓN
El objetivo no es solo estabilizar la producción, sino reposicionar a Codelco como el mayor productor del mundo, pero con costos competitivos. Se requiere producir más, con seguridad, ejecutar proyectos y llevar los costos al menos al tercer cuartil de la industria. No hay razón estructural para que la estatal opere con costos tan superiores a sus competidores, pese a la antigüedad y complejidad de sus yacimientos.
GOBERNANZA NECESARIA
Para lograrlo, se necesita alinear a directorio, administración, trabajadores, Cochilco, Contraloría, Hacienda y el Congreso detrás de una prioridad común. Debe separarse el rol del dueño, del regulador y de la empresa. Cuando todos opinan pero nadie responde, la crisis se administra. Cuando existen metas, responsables y consecuencias, empieza a revertirse.
Reconocer la crisis es un avance. Durante demasiado tiempo se confundió lealtad con silencio y defensa de Codelco con negación de sus problemas. La verdadera defensa es exigir estándares de clase mundial. Codelco no necesita indulgencia, sino urgencia, realismo y una gobernanza que le permita volver a competir.
Chile construyó buena parte de su historia económica sobre Codelco y el cobre. Recuperar a la empresa no es nostalgia: es una decisión de desarrollo. Si vuelve a producir más, a menor costo y con mayor seguridad, habrá más cobre para un mundo que lo necesita y más recursos para un país que también los necesita. El diagnóstico ya está sobre la mesa. Ahora corresponde la tarea.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
