Sala del Segundo Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago dictó veredicto condenatorio contra un acusado de 35 años por el delito de robo con intimidación frustrado, ocurrido el 10 de noviembre de 2023 en las inmediaciones del Metro Cal y Canto, en la comuna de Recoleta. El tribunal, por unanimidad, absolvió al mismo imputado de un segundo cargo de robo con intimidación consumado que afectó a otra víctima durante la misma huida, por falta de pruebas suficientes. La decisión, adoptada los días 8 y 9 de julio de 2026, marca un criterio sobre la funcionalidad de la intimidación incluso cuando el arma utilizada resulta ser de juguete.
HECHOS Y ACREDITACIÓN
Los magistrados Gallardo Frías, quien presidió la audiencia, Jorge Candia Burgos y María Carolina Hernández Muñoz dieron por acreditado que, pasadas las 20:10 horas del 10 de noviembre de 2023, el acusado abordó a una mujer que transitaba por la vía pública. El imputado intentó arrebatarle su teléfono celular y, ante la resistencia de la víctima, forcejeó con ella, rompiendo un tirante de su mochila. En medio del forcejeo, el acusado exhibió un arma de fuego de apariencia real para intimidar a la víctima, quien comenzó a gritar pidiendo auxilio. Alertados por los gritos, funcionarios de la Policía de Investigaciones que se encontraban en el lugar iniciaron una persecución, logrando detener al imputado junto a otras personas que se unieron a la captura.
Durante la persecución, el acusado habría sustraído el teléfono celular de una segunda víctima, un familiar de nacionalidad extranjera que transitaba por el sector, a quien también apuntó con el arma de juguete. Sin embargo, el tribunal consideró que la prueba rendida por el Ministerio Público para este segundo hecho fue insuficiente, en particular por la ausencia de la víctima directa en el juicio y las inconsistencias en los testimonios de los testigos.
VALORACIÓN DE LA PRUEBA Y CRITERIO JURISPRUDENCIAL
El tribunal valoró la prueba conforme al artículo 297 del Código Procesal Penal, destacando la declaración de la víctima del primer hecho y de su hermana, testigo presencial. Ambas relataron que el acusado se acercó por detrás, intentó arrebatar el celular y, al encontrar resistencia, extrajo una pistola desde sus vestimentas, lo que generó temor y llevó a la víctima a gritar por ayuda. Los jueces descartaron la defensa que sostenía que se trataba de un robo por sorpresa, argumentando que la intimidación fue funcional a la finalidad apropiatoria, aunque frustrada por la resistencia y la intervención de terceros. La defensa alegó que el acusado había sufrido una detención ciudadana violenta y negó haber portado un arma, pero el tribunal consideró que la prueba material (la mochila dañada y el arma de plástico incautada) corroboraba la versión de las víctimas.
ABSOLUCIÓN DEL SEGUNDO HECHO
En cuanto al segundo delito, el Ministerio Público no logró acreditar fehacientemente la apropiación y la identidad de la víctima, pese a que el acusado fue detenido con un teléfono celular y un arma de juguete. La defensa cuestionó la consistencia de las declaraciones de los funcionarios policiales respecto al hallazgo de las especies, y el tribunal estimó que la prueba no era suficiente para condenar por este ilícito, absolviendo al acusado.
SENTENCIA Y PENA SOLICITADA
El Ministerio Público, representado por el fiscal Hugo Saldías Donoso, había solicitado dos penas de 15 años de presidio mayor en su grado medio, además del comiso de las especies y las accesorias legales, invocando la agravante del artículo 12 N° 16 del Código Penal por condenas anteriores. La defensa, a cargo de la defensora penal pública Carolina Zúñiga Ponce, solicitó la absolución total. El tribunal condenó al acusado como autor de un delito de robo con intimidación frustrado, quedando pendiente la individualización de la pena en una audiencia posterior.
Rol N° 479-2025, RUC 2301228367-9, Segundo Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
