El Ministerio de Defensa pondrá en revisión el sistema de financiamiento de las Fuerzas Armadas, un mecanismo legal que, según la propia cartera, no ha funcionado como se esperaba. El anuncio lo hizo el ministro Fernando Barros en la Cuenta Pública 2026 de la Defensa Nacional, donde presentó el balance del periodo 2025-2026 y las prioridades del gobierno del Presidente José Antonio Kast para los próximos años.
El ejercicio dejó en evidencia una brecha relevante: el fondo de reserva estratégica, concebido para respaldar las adquisiciones militares y cuyo monto esperado es cercano a los US$1.000 millones, apenas alcanza un 0,1% de lo que fija la ley. Esa cifra explica, en parte, la decisión del Ejecutivo de explorar nuevas fórmulas.
La modernización de las Fuerzas Armadas y el fortalecimiento de sus capacidades fueron presentados como ejes centrales de la gestión. El balance incluyó además un repaso por el despliegue en la Macrozona Sur y en la frontera norte, dos zonas donde la presencia militar se ha intensificado bajo regímenes especiales.
REVISIÓN DEL FINANCIAMIENTO
Barros sostuvo que el actual mecanismo, basado en fondos plurianuales y un fondo de reserva estratégica, no ha dado los resultados esperados. Por eso planteó buscar alternativas que aseguren un flujo permanente de recursos para proyectos de largo plazo. «La Defensa Nacional no se puede improvisar y debemos buscar nuevas fórmulas, un sistema que funcione y garantice los proyectos de adquisiciones o gastos que aprobemos en el futuro», afirmó.
El ministro agregó que la administración realizó esfuerzos para cubrir deudas operativas heredadas de la gestión anterior y garantizó que el sector no tendrá nuevos recortes presupuestarios. La revisión del sistema de financiamiento tiene una dimensión jurídica clara: cualquier cambio en la estructura de ingresos o en el uso del fondo de reserva exigirá una modificación legal y la correspondiente tramitación en el Congreso.
ROL EN LA SEGURIDAD FRONTERIZA
En materia de seguridad, Barros destacó el despliegue de las Fuerzas Armadas en la Macrozona Sur y en la frontera norte. El Ejecutivo, dijo, mantiene abierta la posibilidad de ampliar sus funciones. «No descartamos que las Fuerzas Armadas recuperen sus funciones de protección de nuestra larga frontera terrestre y mantener a Carabineros a cargo de los pasos fronterizos», sostuvo. La declaración plantea un eventual rediseño de competencias entre ambas instituciones.
El Presidente Kast instruyó al Ejército la construcción de obstáculos físicos en sectores vulnerables de la frontera norte, como parte de las medidas para fortalecer el control territorial. A ello se suma la continuidad de la colaboración de las FF.AA. con las policías, que se desarrolla bajo estados de excepción constitucional en la Macrozona Sur y conforme a las funciones previstas para la frontera norte.
MODERNIZACIÓN DE PROCEDIMIENTOS
En el plano administrativo, el ministro adelantó una revisión de procesos que tienen relevancia jurídica directa. Entre ellos mencionó las concesiones marítimas y acuícolas, la inscripción de armas, el otorgamiento de pensiones y montepíos, el Servicio Militar y la gestión presupuestaria. La idea es incorporar tecnología e inteligencia artificial para agilizar los trámites y elevar los estándares de transparencia.
Esos cambios apuntan a reducir tiempos de tramitación y a mejorar el control de las decisiones administrativas en sectores sensibles, como las concesiones en el borde costero y el registro de armamentos. No se trata solo de una modernización interna: estas materias involucran derechos de los administrados y obligaciones de la autoridad, por lo que su revisión debe cuidar las garantías del debido proceso.
AGENDA LEGISLATIVA
Barros valoró la relación con el Congreso y pidió respaldo para avanzar en proyectos vinculados a las Reglas de Uso de la Fuerza, la modernización de la carrera militar y eventuales modificaciones al sistema de financiamiento y desarrollo de proyectos de defensa. Se trata de materias que requieren acuerdo político y que definen el marco normativo de las Fuerzas Armadas en los próximos años.
El ministro planteó que las capacidades estratégicas que Chile necesitará dentro de diez o quince años deben comenzar a construirse hoy. La planificación, dijo, no puede limitarse a la adquisición de equipamiento; debe incluir doctrina, tecnología y formación de personal. Su discurso cerró con una definición del objetivo de la cartera: «Nuestra tarea no es preparar a Chile para la guerra; nuestra tarea es preparar a Chile para preservar la paz y resguardar a su gente».
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
