Las críticas de un grupo de diputadas y diputados de diversas bancadas marcaron la presentación de la ministra de Educación, María Paz Arzola, ante la comisión de Educación de la Cámara, donde expuso el proyecto de ley que modifica el Sistema de Admisión Escolar (SAE). La iniciativa, que crea dos mecanismos complementarios denominados Elección Mutua y Asignación Aleatoria, fue recibida con reparos que apuntan a posibles inconstitucionalidades y al riesgo de reintroducir prácticas discriminatorias en el proceso de selección de estudiantes.
La secretaria de Estado defendió la propuesta señalando que busca reducir el peso del azar en la asignación de cupos, un aspecto que, según cifras entregadas por la propia ministra, afecta actualmente al 80% de los postulantes que no cumplen con criterios de prioridad. Asimismo, destacó que el proyecto pretende aumentar el reconocimiento del mérito académico como un valor fundamental en el sistema educativo. Arzola indicó que espera que la discusión legislativa avance con diálogo y rapidez, y aclaró que cualquier modificación entraría en vigencia para el proceso de admisión del año escolar 2028.
EL PROYECTO DEL EJECUTIVO
La iniciativa presentada por Arzola introduce dos vías complementarias al actual sistema centralizado. Por un lado, la Elección Mutua, que permitiría a los establecimientos y a las familias un proceso de selección recíproca. Por otro, la Asignación Aleatoria, que mantendría un componente de sorteo en ciertos casos. La ministra explicó que el objetivo es reducir el peso del azar y mejorar el reconocimiento del mérito académico, recogiendo las demandas existentes para perfeccionar el SAE, el cual forma parte de las propuestas del plan de gobierno.
CRÍTICAS POR POSIBLES DISCRIMINACIONES
La diputada Zandra Parisi (PDG) expresó su preocupación por la incorporación de entrevistas a padres y apoderados como criterio de selección dentro del mecanismo de Elección Mutua. A su juicio, esto abre un riesgo real de filtros de facto, especialmente cuando el proyecto ya exige la adhesión obligatoria al proyecto educativo, lo que vuelve redundante cualquier evaluación subjetiva adicional. Parisi citó estudios internacionales que concluyen que las entrevistas no estandarizadas generan decisiones basadas en compatibilidad percibida, afectando desproporcionadamente a familias monoparentales, migrantes o de menor capital cultural.
La parlamentaria recordó que antes del SAE ya se identificaron entrevistas y reuniones presenciales que operaban como mecanismos de selección encubierta, incluso sin estar formalmente autorizadas. Por ello, cuestionó al Ministerio de Educación cómo asegurará que las entrevistas no se transformen en un mecanismo de selección encubierto, a la luz de la evidencia nacional e internacional que muestra que estos procesos tienden a reproducir sesgos sociológicos y culturales cuando no están estrictamente protocolizados.
INCONSTITUCIONALIDAD EN DEBATE
La diputada Emilia Schneider (FA) recordó que la ministra Arzola participó en 2025 de una mesa técnica que evaluó el SAE y recomendó continuar con el sistema introduciendo mejoras, rechazando la idea de que los colegios tuvieran sus propios sistemas de admisión independientes. Schneider reconoció que hay que mejorar el SAE, pero advirtió que el problema de fondo es la falta de cupos de calidad, un asunto que ningún sistema de admisión puede resolver por sí solo.
Por su parte, la diputada Daniela Serrano (PC) emplazó al Ejecutivo a explicar cómo dará certezas de que los objetivos del proyecto se cumplen. Señaló que el proyecto habla de devolver la posibilidad a las familias de escoger el establecimiento, pero lo que se refleja es que los sostenedores escogen a los estudiantes. Además, Serrano abordó una posible inconstitucionalidad, similar a lo ocurrido con el proyecto Escuelas Protegidas, ya que el artículo 7 Ter de la propuesta recoge aspectos que fueron declarados inconstitucionales previamente, específicamente en la priorización de estudiantes que no hayan sido expulsados de establecimientos educacionales.
EL DEBATE SOBRE LA «TÓMBOLA»
Uno de los momentos de mayor tensión en la comisión se produjo en torno al uso del término «tómbola» para referirse al SAE. La diputada republicana Paz Charpentier agradeció al Ejecutivo por «terminar con la famosa tómbola», aunque aclaró que se trata de dar más libertad a los proyectos educativos. El diputado Juan Santana (PS) interrogó a la ministra si compartía ese concepto, señalando que el SAE es un sistema basado en un algoritmo con criterios, no un sorteo aleatorio puro.
El diputado UDI Ricardo Neumann defendió el uso del término, calificándolo como «una tómbola maldita» y argumentando que expresa el sentir de las familias que han vivido la arbitrariedad del proceso durante diez años. Debido al tiempo, la sesión finalizó sin que el Ejecutivo pudiera responder a las consultas de los diputados.
El proyecto continuará su tramitación legislativa, mientras las críticas sobre posibles inconstitucionalidades y riesgos de discriminación marcan el inicio de un debate que promete ser intenso en el Congreso.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
