**La longevidad en Chile presenta una brecha de once años de enfermedad al final de la vida, según advirtió el neurocientífico Felipe Court en una conversación con TV Senado, realizada en el marco de Congreso Futuro. El director del centro GERO y académico, doctorado en Neurociencias por la Universidad de Edimburgo, explicó que la investigación en envejecimiento debe centrarse en la gerociencia, una disciplina que estudia el proceso biológico detrás de todas las enfermedades asociadas a la edad. Court sostuvo que, si se logra modificar ese proceso, se podrían prevenir múltiples patologías de forma simultánea, en lugar de tratarlas por separado. Planteó, además, que la valoración de las personas mayores debe dejar de ser una reacción demográfica para convertirse en una transformación cultural profunda.**
**GEROCIENCIA Y EL CAMBIO DE ENFOQUE**
El investigador relató que su trayectoria comenzó trabajando en enfermedades neurodegenerativas como Parkinson y Alzheimer, en colaboración con la Fundación Michael J. Fox en Estados Unidos. Sin embargo, un cambio conceptual global lo llevó a enfocarse en el envejecimiento como el principal factor de riesgo común a todas estas enfermedades. «¿Qué pasaría si tratamos de modificar el proceso de envejecimiento? La hipótesis es que uno podría mejorar no una enfermedad, sino todas ellas», señaló Court. Esta idea dio origen a la gerociencia, campo que estudia los mecanismos del envejecimiento para desarrollar intervenciones que retrasen la aparición de enfermedades.
**DESIGUALDAD EN LA LONGEVIDAD**
Uno de los puntos centrales de la conversación fue la desigualdad en la longevidad dentro de Chile. Court destacó que existen comunas donde la diferencia en esperanza de vida puede alcanzar hasta diez años, lo que está directamente asociado a factores socioeconómicos. Por ello, subrayó la necesidad de hablar de «longevidades» en plural, ya que las trayectorias de vida se separan según el nivel educacional, los ingresos y el acceso a servicios. «Las respuestas de intervención a las personas mayores tienen que ser personalizadas y, ojalá, preventivas», afirmó.
**EDAD BIOLÓGICA Y NUEVAS TECNOLOGÍAS**
Court explicó la importancia de medir la edad biológica en lugar de la edad cronológica. Mientras que la edad cronológica solo indica los años cumplidos, la edad biológica predice el riesgo real de enfermar. Gracias a nuevos «relojes biológicos» de segunda generación, es posible detectar qué órgano está envejeciendo más rápido y así anticipar intervenciones personalizadas. El científico mencionó que Singapur ya está implementando estos relojes a toda persona que cumple 55 años, un ejemplo de cómo la tecnología permite pasar de políticas masivas a una medicina predictiva.
**BRECHA DIGITAL Y EDADISMO**
Otro tema relevante fue la relación entre tecnología y personas mayores. Court advirtió que en Chile más de la mitad de los mayores de 60 años nunca ha usado internet, lo que evidencia una brecha de acceso, pero también un problema de metodología. Señaló que las plataformas digitales están diseñadas para adolescentes o adultos jóvenes, y no para las capacidades y ritmos de las personas mayores. «Tendemos a infantilizar a las personas mayores», dijo, refiriéndose al edadismo. Planteó que la solución no es solo alfabetizar digitalmente, sino rediseñar las herramientas considerando las capacidades de este grupo etario, como la experiencia, la resiliencia y la calma.
**SOLEDAD, SALUD MENTAL Y PANDEMIA**
El entrevistado vinculó la soledad con cambios biológicos: la falta de vínculos sociales aumenta la inflamación sistémica y el riesgo de depresión, que a su vez es un factor de riesgo para demencias como el Alzheimer. Recordó que la pandemia agravó estos problemas, pero que la tendencia al distanciamiento familiar viene de antes. Destacó que la soledad no es exclusiva de los mayores; las encuestas recientes muestran niveles similares en jóvenes. Por eso, insistió en la necesidad de abordar el envejecimiento desde una perspectiva multidisciplinaria que integre lo psicológico, lo biológico y lo social.
**POLÍTICAS PÚBLICAS Y COSTOS**
En 2026 Chile contará con una ley marco de adulto mayor, denominada de envejecimiento positivo. Court valoró cualquier política en esta línea, pero enfatizó que deben basarse en evidencia y en equipos multidisciplinarios. Puso como ejemplo la «brecha de salud»: los últimos once años de vida de los chilenos se viven con al menos una enfermedad. Reducir esa brecha en solo un año podría significar un ahorro de entre 0,3 y 0,8 billones de pesos anuales para el presupuesto de salud. «Hay que tener una estrategia porque responder tarde es mucho más costoso», sentenció.
**CAMBIO CULTURAL COMO CLAVE**
Para cerrar, Court insistió en que el verdadero desafío es cultural: valorar genuinamente el aporte de las personas mayores, no por obligación demográfica sino por su potencial. «Actuar temprano para no tener que responder tarde», resumió el investigador, dejando la reflexión como mensaje principal para la sociedad chilena.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
