El Gobierno anuncia que la reconstrucción de Atacama se financiará con la Ley de Presupuesto 2027, en un giro que fija las prioridades fiscales para el próximo año. El Presidente José Antonio Kast y el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, confirmaron desde Vallenar que los recursos para la emergencia y la recuperación estarán garantizados, aunque deberán compatibilizarse con la disciplina fiscal durante la tramitación del erario nacional. La decisión excluye el uso de la megarreforma tributaria para estos fines y abre un espacio de coordinación técnica con actores locales y parlamentarios.
FINANCIAMIENTO ASEGURADO Y RESPONSABILIDAD FISCAL
El ministro Quiroz fue explícito al señalar que los fondos para la emergencia y la reconstrucción «van a estar», pero advirtió que su asignación requerirá ajustes en otras partidas del presupuesto público. “Vamos a tener que hacer ahorros en otras partes”, afirmó el secretario de Estado, quien vinculó el proceso con la discusión de la Ley de Presupuestos que el Ejecutivo enviará próximamente al Congreso. El énfasis del gobierno está en evitar que la reconstrucción se posteríe indefinidamente, como ha ocurrido en crisis anteriores, y en que las soluciones provisorias no se conviertan en definitivas.
Quiroz recordó que la primera etapa de desembolsos corresponde a la emergencia, pero que la reconstrucción es un proceso posterior que debe planificarse con cuidado. Durante la tramitación del próximo erario, dijo, será necesario fijar prioridades desde los distintos sectores políticos para privilegiar esta inversión. El llamado se extiende a los parlamentarios presentes en la zona, a quienes pidió «persuadir a sus colegas» de la importancia de atender esta necesidad.
MESA TÉCNICA PARA DEFINIR RECURSOS Y PLAZOS
El titular de Hacienda adelantó la conformación de una mesa técnica que integrará a actores locales, incluyendo a la senadora Yasna Provoste (DC) y al gobernador de Atacama, Miguel Vargas, así como a quienes vivieron el periodo anterior de reconstrucción. El objetivo es definir con precisión cuánto se necesita, para qué, cómo y cuándo, y luego llevar esos recursos ya definidos a la Ley de Presupuesto 2027. “Disponer en el 2027 de una reconstrucción que ojalá sea lo más rápida posible”, remarcó Quiroz.
Esta instancia busca aprender de experiencias previas y evitar los problemas de coordinación que han retrasado procesos similares en el pasado. El gobierno se compromete a que los planteamientos de alcaldes y parlamentarios sean recogidos, tanto en el fondo de donaciones para la reconstrucción como en la asignación de recursos públicos.
APOYOS INTERNACIONALES Y SUBSIDIOS HABITACIONALES
El Presidente Kast detalló que se han recibido donaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), como parte de la cooperación internacional. En cuanto a la ayuda directa a las familias, el ministro de Vivienda, Iván Poduje, informó que se estiman cerca de 650 viviendas afectadas en Atacama. Las primeras evaluaciones indican que alrededor del 40% de los casos podrá recuperarse mediante el DS27, con subsidios de entre 8 y 20 millones de pesos para reparaciones. Para los casos de mayor afectación, las familias podrán acceder a soluciones de reconstrucción de hasta 50 millones de pesos.
Poduje subrayó que el compromiso del gobierno es avanzar con una reconstrucción rápida, coordinada y a la altura de la emergencia. El catastro de daños continúa, pero ya se perfila una estrategia que combina subsidios directos con financiamiento presupuestario.
ESFUERZO FISCAL Y COLABORACIÓN PARLAMENTARIA
Kast reconoció que la reconstrucción “son palabras mayores en cuanto a los recursos” y que requerirá “cierto esfuerzo del Estado”. El Mandatario pidió a los parlamentarios “dar cuenta del Estado de la nación en temas presupuestarios” y transmitir la información a sus respectivas bancadas. La idea es que la discusión del erario incluya esta partida como una prioridad transversal, más allá de las diferencias políticas.
El Gobierno deja claro que no hay espacio para dilaciones. Con la mesa técnica en marcha y el compromiso de incluir la reconstrucción en la Ley de Presupuesto 2027, se busca garantizar que Atacama no quede relegada frente a otras urgencias. La decisión de excluir la megarreforma como fuente de financiamiento refuerza la separación entre la política tributaria general y las necesidades específicas de emergencia.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
