GOBIERNO EXCLUYE A SINDICATOS EN PROYECTO DE FLEXIBILIZACIÓN DE LA JORNADA DE 40 HORAS
El proyecto de ley que busca reformular la aplicación de las 40 horas semanales comenzó su tramitación en la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados. La iniciativa apunta a perfeccionar los mecanismos de adaptabilidad de la jornada laboral incorporados por la ley de 40 horas.
En lo central, se modifica el artículo que regula los pactos de distribución de la jornada ordinaria sobre la base de promedios semanales. Con carácter general, se amplía el período máximo de referencia desde 4 hasta 16 semanas, manteniendo el límite de hasta 45 horas ordinarias en cada semana. Para el turismo y actividades conexas, se establece un régimen especial que amplía dicho período hasta 52 semanas, también con un tope de 45 horas semanales.
En ambos casos, el promedio de la jornada ordinaria debe respetar el límite legal vigente, el pacto debe constar por escrito y contemplar un calendario previo de distribución. Para la determinación de la distribución por promedios, se fijará de común acuerdo un calendario con la distribución diaria y semanal de las horas en el ciclo. Con una anticipación no inferior a una semana al inicio de cada mes, el empleador comunicará al trabajador la alternativa de distribución que se aplicará. En cada ciclo, la jornada semanal no podrá exceder de 40 horas ordinarias en más de la mitad de las semanas que integren el ciclo respectivo.
EL DEBATE SOBRE LA EXCLUSIÓN SINDICAL
Marcelo Albornoz, exdirector del Trabajo, explicó que al reemplazar el artículo 22 bis, una innovación es que para llegar a este acuerdo se excluye a los sindicatos y solo se recurre a la negociación individual. Según el socio de Principal de Albornoz & Cía, se privilegia el acuerdo individual por sobre la negociación colectiva.
A diferencia de lo anterior, tratándose de trabajadores distintos a los del turismo, mediante negociación colectiva o pactos directos con sindicatos, y solo respecto de sus afiliados, se podrá pactar la ampliación del ciclo hasta un máximo de 52 horas semanales, siempre que la jornada semanal no exceda las 45 horas ordinarias.
El ministro del Trabajo, Tomás Rau, enfatizó que la iniciativa no amplía la jornada a 52 horas semanales como lo ha planteado la oposición. Desde la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), su presidente José Manuel Díaz criticó la propuesta señalando que Chile no necesita más flexibilidad que precarice el empleo, sino trabajo decente con jornada clara, estabilidad y salarios justos.
VISIÓN DE LOS EXPERTOS
Fernanda Villagra, directora del área laboral de Mendoza Luksic y Valencia, señaló que más que hablar de exclusión del sindicato, se valora la posibilidad de la negociación directa. Indicó que siempre es positivo que empleador y trabajador puedan acordar condiciones ajustadas a sus realidades, permitiendo mayor flexibilidad en beneficio de la conciliación personal y laboral.
Rodrigo Ugarte, socio de Aninat, añadió que el pacto individual permite que el mecanismo sea aplicable sin alterar los límites de protección. Subrayó que la regulación aporta mayor certeza jurídica al establecer un mecanismo uniforme, evitando que su uso dependa de la existencia de una organización sindical.
Matías Baeza, del estudio Vial Gallardo Abogados, sostuvo que la norma vigente requiere intervención y acuerdo previo con el sindicato para los trabajadores afiliados, y consideró que se debiera mantener esa condición para lograr un equilibrio en la negociación y respetar el rol sindical.
Ignacia López, socia de Parga, Montes, Vasseur & López, planteó que es positivo que para un tramo de 52 semanas se incluya la posibilidad de acuerdo sindical, ya que implica que esa mayor flexibilidad podrá ser negociada por las organizaciones sindicales, pudiendo exigir beneficios para sus afiliados.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
