Nuevo informe interno del PDG cuestiona nulidad total de elección y sostiene que irregularidades no cambian resultado
El Partido de la Gente (PDG) volvió a ser escenario de una controversia electoral interna. Un informe técnico elaborado por el propio partido analiza las irregularidades detectadas en el proceso que culminó con la invalidación de los comicios para elegir a la Directiva Nacional y concluye que, desde una perspectiva electoral, los defectos formales no tendrían entidad suficiente para revertir el resultado final. El documento, al que tuvo acceso La Tercera, agrega un nuevo antecedente a la crisis que enfrenta la colectividad tras la decisión de su Tribunal Supremo de repetir el proceso.
INFORME CUESTIONA DECISIÓN DE REPETIR ELECCIONES
El texto evalúa las observaciones registradas en diversas mesas receptoras de sufragios durante la votación interna. Según sus conclusiones, la mayoría de las anomalías corresponderían a errores administrativos, deficiencias en la custodia documental o simples omisiones de registro, pero no a un fraude electoral organizado. El informe señala que en la mayor parte de las mesas existe trazabilidad suficiente a través de firmas, actas y otros registros, lo que permitiría sostener la validez general del proceso.
El documento afirma que no se aprecian elementos técnicos que permitan acreditar un fraude sistemático o coordinado, y que las inconsistencias detectadas no tendrían la capacidad de alterar la voluntad mayoritaria expresada en las urnas. De acuerdo con el análisis, la diferencia oficial entre la lista ganadora (Lista B) y la segunda mayoría es de 56 votos, mientras que los sufragios directamente objetables y cuantificables alcanzarían solo ocho.
ANÁLISIS DE IRREGULARIDADES Y SU IMPACTO EN EL RESULTADO
El informe identifica observaciones en mesas de comunas como Calama, Ovalle, Coronel, Villarrica y Angol. En Calama, por ejemplo, se detectó una diferencia de tres votos entre el número de firmas y los sufragios emitidos; en Ovalle, una diferencia de dos votos. En otras mesas se apuntan problemas de custodia documental, supervisión o acceso oportuno a los padrones. Pese a ello, el texto sostiene que incluso bajo un escenario estricto de exclusión total de los votos objetados, la diferencia electoral no se revertiría.
Más aún, el informe plantea que si se optara por un escenario más severo, como la invalidación completa de las mesas con mayores observaciones, la Lista B continuaría manteniendo una ventaja residual. En este contexto, la conclusión del documento es que “los antecedentes actualmente disponibles no permiten acreditar fraude sistemático, alteración masiva del proceso, pérdida generalizada de trazabilidad electoral ni incidencia material suficiente para revertir el resultado final de la elección”.
CRÍTICAS A LA NULIDAD TOTAL DEL PROCESO
El nuevo informe se suma a otros antecedentes internos en los que integrantes del propio Tribunal Supremo del PDG expresaron reparos a la resolución que declaró la nulidad de la elección y ordenó repetir los comicios. En este documento se cuestiona que no se hayan agotado todas las diligencias objetivas de verificación antes de adoptar una medida de máxima gravedad institucional, como la invalidación total a nivel nacional.
El texto menciona, además, la existencia de observadores del Servicio Electoral (Servel) en parte de los locales objetados. Señala que los informes de esos observadores podrían ser relevantes para verificar las condiciones reales de funcionamiento de determinadas mesas. De acuerdo con el documento, esos antecedentes habrían sido solicitados reiteradamente a la Directiva Nacional, pero no habrían sido incorporados oportunamente al análisis previo a la decisión de nulidad.
PROPUESTA DE PROTOCOLOS Y RECOMENDACIONES
Pese a las críticas a la decisión de nulidad, el informe no niega la existencia de irregularidades. Por el contrario, recomienda fortalecer los protocolos internos en materia de custodia documental, trazabilidad de los sufragios, remisión de padrones, capacitación de vocales y control electoral interno. No obstante, su postura central es que esas observaciones debían ser revisadas de forma individualizada y proporcional, y no necesariamente mediante una nulidad total del proceso.
El documento concluye que, incluso bajo escenarios extremos de revisión electoral, la Lista B conservaría una ventaja residual, por lo que la medida “más defendible” desde una perspectiva técnico-electoral sería mantener la validez general del proceso. Este nuevo antecedente se suma a la discusión interna sobre la legitimidad de la elección y la forma en que se gestionaron las controversias dentro del PDG.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
