A las 5.36 de la mañana, con Santiago aún en penumbras, el Presidente José Antonio Kast abandonó La Moneda con destino a la Región del Biobío, la más castigada hasta el momento por el sistema frontal que azota la zona centro sur. Las intensas lluvias, las fuertes marejadas en el borde costero y un pronóstico que anuncia más precipitaciones hicieron que el viaje se realizara por tierra. Durante el trayecto, Kast se convirtió en la principal voz del gobierno frente a la emergencia: desde el vehículo atendió llamadas de al menos seis radios, entre ellas Radio Duna y el espacio Desde La Redacción de La Tercera, para dar cuenta de la situación, detallar las medidas adoptadas y llevar un mensaje de calma. En Palacio aseguran que esta estrategia no fue improvisada.
DESPLIEGUE PRESIDENCIAL
En un país acostumbrado a terremotos, incendios, erupciones y temporales, la respuesta a las emergencias se convierte en una prueba decisiva para cualquier administración. Por eso, en La Moneda afirman que el despliegue del presidente, ministros y subsecretarios fue planificado con anticipación, buscando una presencia temprana en el terreno y una coordinación preventiva. El mandatario visitó las obras del sistema de drenaje del Canal Santa Marta, en Maipú. Foto: Prensa Presidencia.
PLANIFICACIÓN PREVENTIVA
Según el entorno presidencial, los preparativos comenzaron hace meses. Durante el verano, cuando ya se pronosticaba un invierno complejo, se realizaron reuniones en la otrora Oficina del Presidente Electo (OPE) para definir protocolos de reacción, coordinar entre ministerios y asignar a las autoridades sectoriales un rol de articulación territorial en contingencias. Esa planificación empezó a aplicarse antes de que el frente ingresara. En los días previos, el gobierno envió subsecretarios como enlaces a las regiones que se anticipaban más afectadas, con la tarea de coordinar con autoridades locales y monitorear la evolución del evento.
COORDINACIÓN EN TERRENO
La operación es liderada por el ministro del Interior, Claudio Alvarado, y el subsecretario Máximo Pavez, quien desde el inicio participa en los balances de Senapred junto a la directora nacional, Alicia Cebrián. En Palacio detallan que la gestión de la emergencia se divide en etapas. La primera se centró en la anticipación: despliegue preventivo, alerta temprana y activación de recursos. A comienzos de esta semana, se activó el decreto que permite la posibilidad del uso del 2% de los fondos de emergencia regionales. El presidente Kast en el Estadio Bicentenario de La Florida, junto a autoridades de gobierno, municipales y parlamentarios. Foto: Prensa Presidencia.
ETAPAS DE LA EMERGENCIA
Una vez iniciado el evento, explican en La Moneda, el foco pasó a la coordinación en terreno y la capacidad de reacción, asegurando que la presencia de autoridades no entorpeciera a las instituciones de emergencia. También se dispuso el acuartelamiento de efectivos y se activaron mecanismos extraordinarios de financiamiento. Aunque la salida de Mara Sedini del gabinete modificó el esquema de vocería -con Alvarado a cargo de las definiciones institucionales y Pavez de la contingencia diaria-, en el Ejecutivo consideran que la comunicación hasta ahora ha sido clara, sobria y ordenada. Agregan que no se han registrado contradicciones públicas entre autoridades desplegadas, algo que no es extraño cuando gobernadores o alcaldes son de sectores políticos distintos al del gobierno. Evitar esas disonancias, indican en La Moneda, es parte de la estrategia para enfrentar la crisis. La idea es mantener al mandatario y su gabinete en terreno mientras el sistema frontal, según los pronósticos, siga afectando la zona centro sur durante el fin de semana.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
