La megarreforma de reconstrucción y reactivación económica que impulsa el gobierno sufrió un inesperado revés en el Senado la noche del miércoles, cuando una rebelión interna entre parlamentarios oficialistas impidió que se despachara a ley el último artículo pendiente. La norma en cuestión establecía un mecanismo de compensación a municipios por la menor recaudación de contribuciones, que terminaba beneficiando a las comunas más ricas, generando fisuras en la coalición gobernante que terminaron por postergar su votación. Los ministros Jorge Quiroz, Claudio Alvarado y José García Ruminot debieron solicitar el aplazamiento para evitar una derrota en la sala, en medio de conversaciones frenéticas de último minuto. La fallida jornada expuso las profundas diferencias al interior del oficialismo y dejó en evidencia la fragilidad de los acuerdos legislativos en una materia sensible como el financiamiento municipal.
REBELIÓN OFICIALISTA
El detonante fue el discurso del senador Gustavo Sanhueza (UDI), quien anunció su voto en contra del artículo pese a que la fórmula había sido aprobada por mayoría oficialista en la comisión mixta. El argumento central del parlamentario por Ñuble fue el despilfarro de recursos por parte de algunos alcaldes. Sanhueza exigió “controles necesarios” para una “nueva administración de los municipios” antes de aprobar más dinero público hacia comunas que, a su juicio, han sido irresponsables en su gestión. La postura de Sanhueza fue calificada como un “tiro de gracia” al mecanismo aprobado en la comisión mixta, donde la mayoría oficialista había respaldado la iniciativa.
A su reclamo se sumaron otras voces. El senador Enrique Van Rysselberghe (UDI) debió viajar a su región por razones personales, aunque aseguró que había avisado con anticipación su ausencia. También tenía dudas el senador Rojo Edwards (Ind-RN), quien según versiones del gobierno finalmente se alinearía. La senadora Vanessa Kaiser (libertaria) generó un momento de preocupación al salir de la sala, aunque iba a aprobar y solo se retiró al percatarse de que la votación no se realizaría esa noche. En la Cámara de Diputados, algunos diputados de la UDI y del Partido Nacional Libertario ya habían manifestado reparos, y ciertas diputadas libertarias terminaron rechazando la fórmula, pese a que la iniciativa se aprobó por 80 votos a favor, 48 en contra y tres abstenciones. En esa ocasión, la Secretaría General de la Presidencia tuvo que conseguir 16 votos adicionales para evitar un traspié.
ARGUMENTOS DEL RECHAZO
Sanhueza justificó su negativa con ejemplos concretos de su región. “Recientemente, en la Región de Ñuble me informan que hay un municipio que seguramente va a haber que colocar un administrador provisional, producto de que cada año se va endeudando más”, sostuvo. Por ello, exigió una solución de fondo que involucre al ministro de Hacienda y a las asociaciones de municipios para regular de manera adecuada el uso de los recursos. El senador advirtió que no podía concurrir con su voto a favor mientras no se tomaran medidas de control financiero.
Paralelamente, los senadores de la Región de Coquimbo, Sergio Gahona (UDI) y Matías Walker (independiente asociado a Evópoli), presionaron al Ejecutivo exigiendo “recursos frescos” para las zonas afectadas por el temporal. Aunque Gahona negó estar amenazando con rechazar la norma, Walker fue más directo: “Lo advertimos con mucha convicción: no puede haber Ley de Reconstrucción sin los recursos para reconstruir la Región de Coquimbo y la Provincia del Huasco. Se posterga la votación de la mega reforma hasta que ello se garantice”.
AUSENCIAS Y AMENAZAS
Además de las objeciones políticas, la jornada estuvo marcada por ausencias imprevistas. El vicepresidente del Senado, Iván Moreira (UDI), quien quedó a cargo de conducir la sala tras el discurso de Sanhueza, se reincorporó con tardanza luego de acercarse a conversar con su par de bancada. En sus propias palabras: “Mis disculpas… La verdad es que me consterné”. La testera estaba vacía mientras se desarrollaban conversaciones de emergencia entre senadores oficialistas y ministros para analizar un plan B ante el inminente rechazo.
El senador Van Rysselberghe, pese a haber avisado su ausencia con anticipación, se convirtió en otro factor de descoordinación. La oposición ya estaba decidida a rechazar el artículo, por lo que la suma de todas estas fisuras no dejó otra alternativa que pedir la postergación. El gobierno no logró reunir los 26 votos necesarios para una norma de quórum calificado, y la votación quedó para agosto, después de la semana de trabajo territorial de los senadores.
POSTERGACIÓN Y FUTURO
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, admitió este jueves que es probable que el gobierno desista de la compensación municipal y dé luz verde para que el artículo sea rechazado definitivamente. Ello no afectaría el resto del texto de la megarreforma, que igualmente podría ser promulgado sin esa parte de platas municipales, a la espera de que se resuelvan los vetos presidenciales que pretende ingresar el Presidente de la República para eliminar un par de artículos. Estas gestiones también quedarán para agosto.
El fracaso desató recriminaciones cruzadas dentro del oficialismo. Según dirigentes del sector, Quiroz apuntó a la Segpres que encabeza José García Ruminot por no tener los votos necesarios para visar el artículo. Sin embargo, en Renovación Nacional recalcan que García advirtió que no se debía apurar la votación como pedía el titular de Hacienda. En el partido que preside Andrea Balladares además destacan que todos sus senadores estuvieron presentes, a diferencia de los de la UDI, partido al que Quiroz había elogiado horas antes por su “coraje” para apoyar la megarreforma.
La herida abierta deja en evidencia que, pese a los esfuerzos del gobierno por acelerar la tramitación, las diferencias internas y la falta de coordinación amenazan con retrasar aún más una iniciativa clave para la reconstrucción del país.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
