La aprobación de la acusación constitucional contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau en la Cámara de Diputadas y Diputados no solo representa un hito por tratarse del primer exjefe de la billetera fiscal en enfrentar un libelo de este tipo en esa instancia, sino que también desencadena una serie de efectos que cruzan los planos político, institucional y legislativo. El documento será ahora analizado en el Senado, instancia que definirá la suerte del exsecretario de Estado.
El próximo martes 30 a las 10:30 horas, la Sala del Senado se reunirá para votar la acusación, según confirmó la presidenta de la corporación, Paulina Núñez, quien indicó que se citará a sesión de pleno con acuerdo de comité. Esta es la etapa más decisiva del proceso, ya que una eventual aprobación por parte de la Cámara Alta implicará consecuencias directas para Grau y su futuro profesional.
EL FUTURO DE GRAU
En caso de que el Senado apruebe el libelo, la autoridad quedará destituida de su cargo si aún lo ejerce y, además, será inhabilitada para desempeñar cualquier función o empleo público, sea o no de elección popular, por un plazo de cinco años. Esta inhabilidad incluye también a las universidades estatales.
Tras su salida del gabinete, Grau se incorporó al Departamento de Economía de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile como investigador visitante durante el primer semestre de 2026. Aunque no imparte clases ni recibe remuneración, su labor se centra en áreas como desarrollo productivo, política industrial y capacidad estatal. Sin embargo, si el Senado confirma la acusación, quedaría impedido de continuar en ese cargo académico.
QUIEBRE RN-REPUBLICANOS
La aprobación del libelo también dejó tensiones al interior del bloque opositor. Renovación Nacional otorgó libertad de acción, y cuatro de sus diputados, entre ellos el jefe de bancada Diego Schalper, votaron en contra. Schalper impulsa además un proyecto junto a otras bancadas de oposición que endurece las condiciones para presentar una acusación constitucional.
La situación escaló a tal punto que RN emitió un comunicado denunciando un clima de “trato hostil y agresivo” por parte del Partido Republicano, al que calificó como “matonaje político” en el marco de las gestiones para asegurar respaldos al libelo. En el texto, la colectividad señaló que “estas conductas son inaceptables entre fuerzas políticas que respaldan a un mismo gobierno y constituyen una afrenta a la unidad que Chile exige”. Agregaron que “abogamos por que este tipo de agresiones sean cortadas de raíz y para que el Partido Republicano dé señales claras de que este tipo de matonaje político no es aceptable”.
PLAN DE RECONSTRUCCIÓN
Otra consecuencia que podría impactar la agenda del Ejecutivo es la coincidencia temporal entre la votación del libelo y las negociaciones del Gobierno con la oposición respecto del Plan de Reconstrucción. La acusación comenzará su discusión la próxima semana, mientras que la Sala del Senado votará la idea de legislar la megarreforma el miércoles. Será la discusión en particular la que podría verse tensionada por este cruce.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, aseguró que si se alcanza un acuerdo con la oposición y se incorporan propuestas de las bancadas, estas se incluirán en la discusión en particular. No obstante, parlamentarios han advertido eventuales efectos en la tramitación. El diputado Luis Pardo (RN) señaló durante la discusión de la acusación que “mañana debiera debatirse en ese lado (Senado) la ley más importante y decisiva para el presidente Kast, en que se requieren los votos de centro izquierda”. Y agregó: “En su lugar irrumpirá esta acusación. ¿Alguien cree sinceramente que esto ayuda a nuestro gobierno? El exministro Grau y el gobierno del presidente Boric cargarán inexorablemente con el juicio histórico de su mala gestión económica. Ello no depende de esta ni de ninguna acusación constitucional”.
Fuente: EMOL
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
