Partido Nacional Libertario impulsa batalla cultural en Chile y busca erradicar ideología de género y rechazar intromisión de la ONU
El Partido Nacional Libertario (PNL) ha decidido intensificar la denominada batalla cultural en Chile, una vez que la megarreforma impulsada por el gobierno del Presidente José Antonio Kast haya sido superada en el Congreso. La colectividad política, que se ubica fuera del oficialismo, plantea que es el momento de avanzar en temas valóricos y de soberanía, con énfasis en terminar con la ideología de género y frenar la influencia de organismos internacionales como la ONU.
En el programa Descarados, el secretario general del PNL, Juan Antonio Urzúa, sostuvo que tras la aprobación de la megarreforma el país debe concentrarse en las razones que llevaron a la ciudadanía a votar por Kast, las cuales están ligadas a la batalla cultural. Urzúa definió este concepto como una confrontación política por el dominio de valores, símbolos y creencias que, según su diagnóstico, la izquierda ha instalado en la sociedad chilena durante los últimos veinte o veinticinco años.
Como ejemplos de esa influencia, mencionó que se ha logrado instalar la idea de que el lucro es negativo, que Carabineros es una institución violadora de derechos humanos y que la desigualdad solo puede ser corregida por el Estado. Urzúa afirmó que esos conceptos deben ser enfrentados desde ya, especialmente después de que la mayor parte de la megarreforma haya recibido visación en el Congreso.
BATALLA CULTURAL
Mientras el Ejecutivo ha hecho llamados explícitos a priorizar seguridad y empleo como grandes ejes de la administración Kast, el PNL considera que la batalla cultural puede darse de inmediato. Urzúa explicó que se refleja en acciones como el otorgamiento de indultos a carabineros, la reforma al sistema laboral para facilitar contrataciones y despidos, la eliminación de las contribuciones, la protección de la familia, el derecho de los padres a decidir la educación de sus hijos, y el control de la migración ilegal.
La senadora Vanessa Kaiser coincidió en que este es el momento para dar esas batallas. Mencionó la privatización de Codelco como uno de los temas pendientes, y respaldó el proyecto «escucha su corazón», que busca reconocer el latido fetal como evidencia de vida. Según Kaiser, esa iniciativa ha devuelto al debate la convicción de que si hay un latido, corresponde a un ser humano indefenso: el niño por nacer.
Kaiser también se refirió a una agenda contra las drogas y el consumo en las escuelas. Planteó que se debe eliminar la educación sexual integral, el concepto de «nací en el cuerpo equivocado», la ideología de género y las terapias afirmativas para niños pequeños. Sostuvo que el gran problema de Chile no es ese, sino el consumo de drogas entre los jóvenes, que supera al de cualquier otro país de la región.
SOBERANÍA Y ORGANISMOS INTERNACIONALES
La senadora además abogó por terminar con el feminismo introducido desde los organismos internacionales a través de la perspectiva de género, y por recuperar la soberanía nacional. Señaló que Chile debe darse sus propias reglas y que debe acabarse la intromisión de la ONU y otros entes. Kaiser calificó todas estas propuestas como «banderas culturales».
Por su parte, el jefe de bancada de los diputados del PNL, Cristóbal Urruticoechea, indicó que siempre es el momento para dar la batalla cultural. Aseguró que no solo se trata de temas valóricos, sino que también involucra a la academia, las comunicaciones y la economía. Advirtió que la izquierda ha introducido una ideología penetrante de manera silenciosa y cobarde, y que es necesario adelantarse a esas situaciones que a veces obligan a someterse.
El diputado Hans Marowski, vicepresidente del PNL, complementó que la batalla cultural significa volver al sentido común: defender a Carabineros en vez de a los delincuentes, que los padres decidan la educación de sus hijos, defender a la familia, controlar la inmigración ilegal, terminar con la cultura de los bonos y premiar el trabajo, el esfuerzo y el mérito. Afirmó que eso es parte importante de lo que los chilenos respaldaron durante la campaña presidencial.
Los libertarios consideran que sería una buena señal para avanzar en la batalla cultural que el Presidente Kast participe en el Foro de Madrid, que se realizará en Santiago entre el 3 y el 4 de septiembre, y que reunirá a líderes iberoamericanos de la derecha. Urzúa calificó una posible asistencia del Mandatario como una excelente señal para articular movimientos que defienden las mismas ideas y valores: menos Estado, un Estado más eficiente y la valoración de la persona por sobre el Estado. Sin embargo, fuentes de La Moneda indicaron que la participación de Kast aún no está confirmada.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
