Las declaraciones de la secretaria general de Renovación Nacional, Katherine Martorell, en el podcast “Cómo te lo explico” de La Tercera, han reabierto el debate sobre la frágil convivencia entre Chile Vamos y el Partido Republicano, dos bloques que sostienen al gobierno del Presidente José Antonio Kast. La exsubsecretaria advirtió que si los republicanos mantienen sus críticas hacia la coalición oficialista, podría producirse un quiebre definitivo, afirmando que “podemos querer estar con quien nos valore”. El episodio marca un nuevo capítulo en una relación que semanas atrás obligó al mandatario a intervenir personalmente.
ADVERTENCIA DE QUIEBRE
En la entrevista, Martorell señaló que parlamentarios de RN han sido blanco de una política de cancelación impulsada por sectores republicanos. La dirigente sostuvo que “cuando a ti te atacan y te atacan permanentemente, tienes que tener cuidado, porque nosotros somos un partido grande y un partido que puede reaccionar. Y si reaccionamos todos juntos, porque somos unidos y somos una familia diversa, pero familia, y puede ser muy complejo para el que sea que se pare al frente”. La advertencia se produce en un momento en que el oficialismo necesita mantener cohesión para avanzar en las grandes reformas legislativas.
EPISODIOS DE TENSIÓN
Las diferencias entre ambos sectores se han acumulado a lo largo de varios hitos. Uno de los más recientes fue la fallida acusación constitucional contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau, que expuso divisiones profundas. En ese contexto, la diputada republicana Stephanie Jéldrez calificó a Chile Vamos como la “derechita cobarde”. Más tarde, diputados republicanos declararon que sus “aliados naturales” eran los libertarios y no la coalición tradicional de derecha. Otro episodio fue la decisión de la UDI, RN y Evópoli de distanciarse de un proyecto de indulto general impulsado por los republicanos.
Ante la escalada de tensiones, el Presidente Kast convocó a los presidentes de partido a una reunión en La Moneda y sostuvo bilaterales en Cerro Castillo para aplacar los ánimos. En esos encuentros, las máximas autoridades de Chile Vamos expusieron sus quejas y solicitaron un cambio de actitud por parte del sector republicano.
RECHAZO A LA DIVISIÓN
Pese a la gravedad de las declaraciones de Martorell, los principales dirigentes de Chile Vamos salieron a respaldarla, pero al mismo tiempo hicieron un llamado a la calma. El senador Luciano Cruz-Coke, presidente de Evópoli, afirmó que “el problema nunca ha sido con el Partido Republicano, ni con el Presidente de la República, ni con el timonel del partido, el senador Arturo Squella. Ha sido muy cordial la relación. De pronto hay algunos dirigentes que han estado en campaña y han abusado de la lógica de la derechita cobarde que les rindió electoralmente, y han tratado de proseguir con ese absurdo”. Cruz-Coke se distanció de la idea de una separación definitiva y apostó por un acuerdo político amplio que incluya desde concertacionistas hasta el Partido Nacional Libertario para sostener dos o tres gobiernos. “Ahondar en una pelea infantil y pueril no tiene mucho sentido”, concluyó.
LLAMADO A LA UNIDAD
Desde la UDI, el secretario general Juan Antonio Coloma instó a la moderación: “Gobernar es difícil y para lograrlo se necesita que todos pongamos el mayor de los esfuerzos de nuestra parte. No soy partidario de insultos ni de amenazas. Hago un llamado a poner todo de nuestra parte para enfocarnos en lo que realmente importa, solucionar los problemas de los chilenos, en especial los temas de seguridad, desempleo, crecimiento económico y en estos días, prepararnos para enfrentar de la mejor forma posible el frente de mal tiempo”. Por su parte, la diputada Ximena Ossandón, vicepresidenta de RN, reforzó el mensaje de Martorell: “Estas críticas se las presentamos al Presidente Kast durante la cena, el martes en Cerro Castillo. Él fue muy receptivo y se comprometió a hacerse cargo del tema. Todos tenemos interés real de que al gobierno y que Chile recupere la senda del crecimiento y del orden. Pero las formas son importantes”.
En el lado republicano, el jefe de bancada de los diputados, Benjamín Moreno, minimizó la controversia: “Tenemos una muy buena relación con los partidos del oficialismo. Y vamos a ir mejorando aún más”.
CONTEXTO LEGISLATIVO CRÍTICO
La tensión entre ambos bloques se produce en un momento clave para la agenda del Ejecutivo. La megarreforma, principal iniciativa del gobierno, ya superó su segundo trámite constitucional en el Senado tras una maratónica votación en particular. Ahora se prepara para regresar a la Cámara de Diputadas y Diputados en su tercer trámite, donde nuevamente se pondrá a prueba la capacidad de las derechas para actuar de manera unificada. La estabilidad de la coalición gobernante es un factor determinante para la tramitación de esta y otras leyes.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
