El vicepresidente del Senado, Iván Moreira (UDI), cuestionó la decisión de diputados libertarios y republicanos de anunciar -por separado- una acusación constitucional contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau (Frente Amplio). Para el parlamentario, el momento elegido resulta objetable, pues si existía una base probatoria sólida debió haberse presentado con antelación y no en la antesala del Plan de Reconstrucción Nacional, iniciativa emblemática impulsada por el sector de José Antonio Kast.
Moreira sostuvo que la atribución de los diputados para presentar una acusación constitucional no está en discusión, pero advirtió que el timing enrarece el clima político en circunstancias en que se requiere sumar voluntades, no restarlas, para sacar adelante el Plan de Reconstrucción Nacional que el país demanda con urgencia. Sus dichos fueron difundidos a través de su cuenta en la red social X.
ACUSACIÓN CONSTITUCIONAL CONTRA GRAU
Diputados libertarios y republicanos anunciaron, por separado, una acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau. Moreira, sin embargo, cuestiona la oportunidad política de la acción, ya que se produce justo cuando los sectores que apoyan el Plan de Reconstrucción Nacional buscan un acuerdo amplio para la denominada megarreforma.
El senador UDI subrayó que el ambiente político se tensa innecesariamente en un momento crítico para la tramitación de la reforma, iniciativa emblemática para la oposición. A su juicio, la acusación constitucional resta energías y puede dificultar la construcción de consensos en la Cámara Alta.
MAYORÍA PARA LA MEGARREFORMA
En paralelo, Moreira se mostró contrario a la idea de que el proyecto de reforma sea aprobado por un estrecho margen de un solo voto en el Senado, escenario que ha sido mencionado en los últimos días en los círculos opositores. El senador y presidente de Republicanos, Arturo Squella, había señalado en una entrevista radial que «si es que se gana por un voto, feliz igual».
Moreira replicó esa postura y expresó su esperanza de que la iniciativa logre una votación mayoritaria de al menos tres sufragios de diferencia. Advirtió que no se puede apostar todo a un único voto, lo que podría interpretarse como una coacción sobre el Ejecutivo y establecer un mal antecedente para futuras leyes que el gobierno necesite tramitar, según publicó en sus redes sociales.
El senador UDI remarcó que una aprobación ajustada podría generar incertidumbre sobre la legitimidad del proceso y debilitar la capacidad de los impulsores del plan para negociar futuras leyes. La advertencia se produce en un contexto donde la oposición busca consolidar su programa económico con una reforma que ha enfrentado fuerte resistencia en el Congreso.
RIESGO DE PRECEDENTE LEGISLATIVO
La intervención de Moreira refleja la tensión interna en la coalición opositora respecto a la estrategia legislativa para el Plan de Reconstrucción Nacional. Mientras algunas figuras presionan por una aprobación rápida aunque sea por un solo voto, otros como el vicepresidente del Senado consideran que ello debilitaría la institucionalidad y generaría un mal criterio para el futuro.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
