El gobierno chileno, a través del Servicio Nacional de Migraciones, impulsa un proyecto para crear una visa laboral de temporada destinada a facilitar el ingreso y la permanencia de trabajadores extranjeros en el sector agrícola. La iniciativa busca modernizar los procesos actuales y agilizar la contratación de mano de obra migrante para faenas del campo, en un contexto donde el gremio agrícola advierte sobre una escasez crítica de trabajadores nacionales.
MODIFICACIONES EN EL MARCO MIGRATORIO
Las modificaciones que prepara la autoridad migratoria apuntan a simplificar los requisitos de postulación y actualizar los procedimientos vigentes. Uno de los cambios centrales es la ampliación del período de permanencia anual permitido para los trabajadores de temporada, que pasaría de seis a diez meses. No obstante, se mantiene la opción de otorgar permisos de residencia por hasta cinco años, renovables por dos más, tal como lo establece la normativa actual.
Estos ajustes buscan dar respuesta a una demanda histórica del mundo rural, que enfrenta dificultades para cubrir puestos de trabajo en cosechas y labores estacionales. La visa de temporada se perfila como una herramienta para regular el flujo migratorio y al mismo tiempo sostener la productividad del agro chileno.
DECLARACIONES DEL PRESIDENTE DE LA SNA
El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, se refirió a la iniciativa durante su participación en el programa Desde la Redacción. “Nosotros queremos una migración regular, ordenada, segura; a Chile se viene a trabajar con visa de trabajo. Pero a principios de año vimos que esto se interrumpió”, afirmó el dirigente.
Walker reconoció que la propuesta puede parecer contradictoria en un escenario de desempleo del 9,4%, pero explicó que la necesidad de mano de obra extranjera responde a factores estructurales del mercado laboral rural. “Es contra intuitivo que se necesiten trabajadores, porque por un lado decimos que tenemos un desempleo de 9,4%, pero por otro lado queremos una visa de trabajo por temporada y por faena determinada”, expresó.
FACTORES DETRÁS DE LA ESCASEZ
El presidente de la SNA detalló dos causas principales que explican la falta de trabajadores chilenos en el campo. El primero es la migración interna desde zonas rurales hacia las ciudades. “Hubo una migración del campo a la ciudad, dado que las brechas entre el mundo rural y el mundo urbano son muy grandes. En el mundo rural hay tres veces más pobreza multidimensional que en el mundo urbano”, señaló. Agregó que más de 1.200.000 personas ingresaron a la educación superior en Chile, y muchos de los hijos de trabajadores agrícolas se quedaron en las grandes ciudades tras finalizar sus estudios.
El segundo factor, según Walker, tiene que ver con las exigencias físicas del trabajo agrícola. “Este es un trabajo al aire libre. En invierno se trabaja con muy bajas temperaturas, en el verano se trabaja con muy altas temperaturas, hay mucha gente que no puede trabajar al aire libre, hay mucha gente que no puede hacer un esfuerzo físico mayor por su edad”, explicó.
RELEVANCIA PARA EL SECTOR EXPORTADOR
Walker enfatizó que la contribución de la fuerza laboral extranjera es determinante para la competitividad del agro nacional. “Si no tuviéramos la colaboración de la fuerza laboral extranjera, Chile no podría exportar 13.500 millones de dólares. Chile no podría exportar más de 5 millones de toneladas de fruta fresca. Necesitamos el complemento de la mano de obra extranjera”, sostuvo.
Las cifras reflejan el peso del sector en la economía del país y la urgencia de contar con un marco migratorio que permita a los agricultores acceder a trabajadores temporeros de manera ágil y legal. La propuesta gubernamental, que aún debe materializarse en modificaciones normativas, apunta a cubrir esa necesidad sin descuidar los principios de orden y seguridad migratoria.
El debate en torno a la visa de temporada se enmarca en un desafío mayor: conciliar las metas de productividad del agro con las condiciones laborales y de vida en el mundo rural, donde la pobreza multidimensional sigue siendo tres veces superior a la de las zonas urbanas. La respuesta, según el gremio, pasa por reconocer que la mano de obra extranjera no es un reemplazo sino un complemento indispensable.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
