El senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, presentó una iniciativa legislativa que modifica las reglas de la legítima defensa para quienes sufren delitos al interior de sus vehículos. El proyecto introduce una presunción legal de racionalidad cuando la víctima utiliza el automóvil para escapar o repeler una agresión, incluso si el atacante resulta lesionado o fallece.
La propuesta responde a situaciones como encerronas, portonazos y robos con intimidación, que han aumentado en el país. Squella argumenta que el sistema penal actual tiende a criminalizar a la víctima en lugar de protegerla. Con esta iniciativa, se busca que la carga de la prueba se invierta en uno de los requisitos de la legítima defensa.
PROYECTO DE LEY
La iniciativa modifica el Código Penal para agregar un nuevo artículo que establece una presunción legal de racionalidad cuando la víctima se encuentra al interior de un vehículo, es objeto de intimidación y utiliza el automóvil con el fin de escapar o repeler la agresión. Esta presunción no es absoluta: el proyecto mantiene la facultad del Ministerio Público para desvirtuarla si existen antecedentes que indiquen un eventual abuso.
Además, se modifica el Código Procesal Penal para exigir que la Fiscalía fundamente especialmente cualquier decisión de formalizar una investigación en estos casos. De esta forma, se busca evitar que conductores que actúan en defensa propia sean tratados como imputados sin una justificación sólida.
DECLARACIONES DEL AUTOR
Squella explicó que el proyecto sigue la misma lógica que ya protege a quienes se defienden al interior de sus hogares. Señaló que «con este proyecto lo que buscamos es terminar con una situación injusta, que en parte gráfica cómo nuestro sistema penal descuida la prioridad que debe tener siempre en las víctimas y no en los delincuentes». También afirmó que «hoy un conductor que acelera para escapar de un portonazo puede terminar formalizado. Este proyecto termina con esa injusticia».
El senador agregó que la propuesta «es simple, extender al vehículo la misma lógica que ya rige para quien se defiende en su casa. Si un delincuente te intimida en un semáforo y aceleras para escapar, la ley debe presumir que actuaste racionalmente, no perseguirte penalmente».
PRESUNCIÓN DE RACIONALIDAD
El corazón de la iniciativa es la presunción de racionalidad en la legítima defensa. En el derecho penal chileno, la legítima defensa requiere que la reacción sea racional y proporcionada. Con esta propuesta, se presume que la víctima actuó de manera racional cuando usa su vehículo para defenderse en las condiciones descritas. Esto invierte la carga de la prueba: ya no será la víctima quien deba demostrar que actuó racionalmente, sino que será el Ministerio Público quien deba acreditar un eventual abuso para desvirtuar esa presunción.
La iniciativa sostiene que el interior de un vehículo constituye un espacio de especial vulnerabilidad frente a delitos como portonazos y robos con intimidación. Por ello, busca otorgar mayor certeza jurídica a las víctimas y evitar su criminalización, sin eliminar el control judicial ni las facultades del Ministerio Público.
IMPACTO ESPERADO
De aprobarse, el proyecto cambiaría la forma en que se investigan y juzgan estos casos. La Fiscalía debería fundamentar especialmente cualquier formalización por hechos ocurridos en el contexto de una encerrona o portonazo, lo que reduciría las investigaciones innecesarias contra víctimas. Los tribunales, por su parte, aplicarían la presunción legal, salvo que existan antecedentes que demuestren abuso.
El senador Squella enfatizó que el proyecto no elimina el control judicial ni las facultades del Ministerio Público, sino que equilibra la balanza a favor de quienes son víctimas de delitos violentos en sus vehículos.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
