La Cámara de Diputados se prepara para una de las votaciones más decisivas del año legislativo: el proyecto de Reconstrucción Nacional, que regresa del Senado tras modificaciones, enfrenta su tercer trámite este martes. El Gobierno confía en que la aprobación en general se concrete sin contratiempos, pero el desenlace depende de si la iniciativa logra ser despachada directamente o debe ser enviada a una Comisión Mixta. A dos días de la sesión, los jefes y subjefes de bancada ya han definido sus posturas, revelando un escenario de profundas divisiones políticas.
PULSO EN LA CÁMARA
La urgencia del Ejecutivo por convertir en ley el proyecto se ha encontrado con apoyos decididos y rechazos frontales. La diputada Flor Weisse, jefa de bancada de la UDI, expresó su respaldo incondicional: espera que el proyecto sea aprobado en su totalidad con las modificaciones introducidas por el Senado y que no pase a Comisión Mixta. Sostuvo que es urgente para Chile habilitar condiciones para la inversión, generar empleo y reconstruir la economía, y advirtió que cada semana de retraso implica pérdidas de oportunidades laborales para 1.000 personas.
En la misma línea, el jefe de bancada del PNL, diputado Cristóbal Urruticoechea, calificó el proyecto como una iniciativa en la dirección correcta. Valoró la postura del Gobierno frente a lo que denominó ataques irrisorios de la izquierda, y manifestó su deseo de que avance sin distracciones, evitando una Comisión Mixta que podría entorpecer el curso legislativo.
El subjefe de la bancada PNL, Hans Marowski, fue más cauto pero igualmente decidido. Señaló que si bien hubieran preferido mayores avances en rebajas de impuestos, eliminación de contribuciones y obstáculos a la inversión, lo responsable hoy es aprobar la iniciativa y evitar una Comisión Mixta, ya que cualquier demora retrasaría los beneficios en reconstrucción, inversión y empleo que muchas familias siguen esperando.
OPOSICIÓN CONSTRUCTIVA
Desde el PPD-Independientes, el subjefe de bancada, diputado Héctor Ulloa, adoptó un tono crítico. Recordó que su bancada declaró una oposición constructiva y mantuvo abiertas las puertas al diálogo con el Gobierno, pero lamentó que ese diálogo no haya dado frutos por la falta de capacidad de escucha del ministro Quiroz. Ahora que el proyecto retorna a la Cámara, mantienen su postura de rechazo, calificando de preocupante que una iniciativa de esta envergadura se apruebe apenas con los votos del PDG.
Ulloa subrayó que reformas importantes como la previsional han requerido acuerdos políticos transversales que garantizan permanencia y estabilidad, algo que, a su juicio, no ocurre con este proyecto.
RECHAZO DE IZQUIERDA
Las bancadas de izquierda se manifestaron firmemente en contra. La jefa de bancada del Partido Comunista, Daniela Serrano, calificó el proyecto como una megarreforma tributaria encubierta que solo lleva el título de reconstrucción. Alertó que el Gobierno estaría utilizando las necesidades de los damnificados por los megaincendios para otorgar un regalo tributario a quienes más tienen, recortando fondos a municipios, hospitales y escuelas públicas. Sostuvo que el proyecto, más que reconstruir, causa un daño tremendo al Fisco y constituye una refundación empresarial.
Por su parte, la jefa de bancada del Frente Amplio, Carolina Tello, afirmó que la reforma entrega un cheque en blanco a las grandes empresas mientras recorta salud, educación y amenaza las pensiones. Criticó que el Gobierno baje impuestos a quienes más tienen mientras las familias chilenas enfrentan alzas en el pan, la luz, la bencina y los arriendos. Anunció que votarán en contra y que, junto con toda la oposición, recurrirán al Tribunal Constitucional por considerar que la reforma presenta vicios constitucionales inadmisibles.
POSIBLE ACCIÓN CONSTITUCIONAL
El anuncio de la diputada Tello de acudir al Tribunal Constitucional agrega una capa de complejidad al proceso. La oposición sostiene que la reforma hipotecaría al país durante veinte años para beneficiar a quienes menos lo necesitan, y que existen vicios que no pueden ser tolerados. Este recurso podría retrasar aún más la entrada en vigencia del proyecto, incluso si logra ser aprobado en la Cámara.
La votación de este martes definirá si el proyecto se convierte en ley o si deberá pasar por una Comisión Mixta, instancia que alargaría el debate y pondría a prueba la capacidad del Gobierno para mantener su coalición unida. Mientras tanto, los distintos sectores políticos ya han fijado sus posiciones, dejando claro que la reconstrucción nacional es también un campo de batalla ideológico.
Fuente: EMOL
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
