El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, instaló en el debate público el concepto de «batalla cultural» como eje transversal de la megarreforma que impulsa el Gobierno, asegurando que el proyecto de ley es solo una pieza de un cambio de relato más profundo que busca transformar la cultura económica del país.
En entrevista con radio Duna, Quiroz sostuvo que la tarea más relevante después de la iniciativa legal es precisamente ese giro en el discurso. «Aquí hay un cambio de relato», afirmó, y explicó que aunque ninguna ley por sí sola modifica una cultura, esta reforma se inscribe en una serie de medidas orientadas a fomentar la austeridad fiscal, el cumplimiento de obligaciones y la recuperación de espacios estatales que considera capturados por intereses particulares.
El secretario de Estado enfatizó que durante años ha predominado un relato contrario a la libertad de permiso, favorable al aumento de regulaciones y a una mayor carga tributaria, además de una narrativa basada en la división entre ricos y pobres. Ese enfoque, dijo, es precisamente lo que se pretende comenzar a modificar con esta nueva orientación.
BATALLA CULTURAL
La misma línea fue replicada por Quiroz ante la comisión de Hacienda del Senado y luego en un punto de prensa al término de la sesión. Allí profundizó en la relación entre crecimiento económico y cultura, señalando que ambas dimensiones no pueden separarse, tal como lo demuestra la historia económica.
«Nadie cambia la cultura con una reforma o con una ley, pero lo que he señalado es que el crecimiento tiene que ver con la cultura», declaró. En ese sentido, enumeró los pilares que considera esenciales para el desarrollo: la libertad de permiso, entendida como la facilidad para emprender sin restricciones excesivas salvo las propias del orden público y la protección ambiental, pero con certeza jurídica y sin discrecionalidad.
A esto sumó la necesidad de que el emprendimiento tenga retorno. «No hay crecimiento sin que el que emprende tenga retorno, utilidad y pueda disponer de ella, pagando impuestos. Pero cuando los tributos son excesivos, la gente busca otros lugares donde haya mayor rentabilidad», advirtió.
CAMBIO DE RELATO
Sin embargo, el ministro subrayó que ni la libertad de permiso ni el retorno suficiente bastan si la cultura está en contra del emprendimiento. «Si permanentemente los que emprenden son denostados, si todo el diálogo está basado en ricos y pobres con poco énfasis en el crecimiento, ese es el cambio de relato, el cambio cultural que se requiere para crecer», explicó.
Aclaró que esta transformación no se logrará con una ley ni con una acción aislada, sino que corresponde a los líderes políticos propiciar un cambio de conducta. Enumeró varios comportamientos que considera proclives al crecimiento: pagar las obligaciones a tiempo, cumplir con todos los deberes tributarios desde las grandes empresas hasta los pequeños negocios, evitar que el funcionario público ahogue la iniciativa privada, y fomentar un Estado austero que permita al sector privado desarrollarse con menor presión impositiva.
LIBERTAD DE PERMISO Y RETORNO
Quiroz insistió en que estos elementos forman parte de una cultura donde las cosas mejoren con el tiempo, exista respeto mutuo y se generen prosperidad y empleo. La idea central es que el crecimiento económico no depende solo de reformas legales, sino de un cambio profundo en la manera de entender la relación entre Estado, empresas y ciudadanos.
El ministro concluyó que el país ha estado inmerso en un relato que prioriza más regulaciones y más impuestos, y que ahora se busca virar hacia un enfoque que valore el emprendimiento, la responsabilidad fiscal y el cumplimiento de las obligaciones como valores compartidos.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
