El Senado juzgará el próximo martes el futuro político del exministro de Hacienda Nicolás Grau, en lo que representa la primera ocasión en que una autoridad del gobierno de Gabriel Boric enfrenta una definición en la Cámara Alta bajo el mecanismo de acusación constitucional. Grau, economista del Frente Amplio, logró sortear el filtro de la Cámara de Diputados, donde el libelo acusatorio fue aprobado, pero el verdadero desafío se concentra ahora en el Senado, escenario donde las fuerzas políticas aparecen más equilibradas y cada voto resulta determinante. Durante la tramitación en la Cámara Baja, la estrategia del exministro dejó una estela de tensiones internas, reajustes de última hora y episodios que hasta ahora no habían sido revelados en su totalidad.
LAS RECRIMINACIONES DEL PL AL FA
Una de las aristas más reveladoras del proceso fue la reunión sostenida entre el Frente Amplio y el Partido Liberal el pasado lunes, con miras a coordinar los votos de los diputados liberales en contra de la acusación. El encuentro, realizado por Zoom, duró cerca de media hora y estuvo marcado por un ambiente tenso. Por el FA asistieron la presidenta de la colectividad, Constanza Martínez, y la jefa de bancada, Gael Yeomans. Por el PL participaron su timonel, Juan Carlos Urzúa; la secretaria general, Nicole Troncoso; los diputados Luis Malla y Alejandro Bernales, y el senador Vlado Mirosevic.
Pese a que los liberales se habían declarado en libertad de acción y finalmente votaron en contra del libelo, la reunión derivó en un reclamo profundo hacia el FA. Luis Malla tomó la palabra y recordó el malestar de su partido por el trato recibido del expresidente Gabriel Boric, específicamente cuando Juan Carlos García, único militante liberal en el gabinete, fue removido de la cartera de Obras Públicas en marzo de 2023. Ese episodio dejó al gobierno sin representación liberal, lo que generó un remezón interno y llevó al entonces timonel del PL, Patricio Morales, a recriminar personalmente a Boric. El reclamo de Malla tensó la reunión al señalar que no se puede pedir favores políticos después de ese trato. Alejandro Bernales, por su parte, sumó quejas por el maltrato del FA en la Región de Los Lagos.
LA OFENSIVA FRUSTRADA CONTRA QUIROZ
Otro episodio relevante ocurrió dentro de la propia bancada del FA, cuando su jefa, Gael Yeomans, inició una ofensiva para amenazar con una acusación constitucional contra el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. La idea era aplicar los mismos argumentos utilizados contra Grau respecto de errores en proyecciones económicas. Yeomans llegó a declarar públicamente que se juzgaría a Quiroz con la misma vara que al exministro.
Sin embargo, ni siquiera Grau aprobaba esta estrategia. El exministro ha optado por evitar la confrontación con el oficialismo, consciente de que el Senado será el escenario donde los votos de la derecha serán claves. La bancada del FA analizó la situación y concluyó que no se podía coquetear con votos de la derecha mientras se lanzaban amenazas vacías contra el ministro más influyente de Kast, considerando que además no contaban con los votos necesarios. Desde ese análisis, la amenaza contra Quiroz desapareció de las declaraciones parlamentarias.
SILENCIO ESTRATÉGICO
Grau ha mantenido una estrategia de bajo perfil desde que se aprobó el libelo en la Cámara de Diputados. Tras la votación, el exministro emitió una declaración breve, pidió disculpas por no responder preguntas y se retiró rápidamente por los pasillos del Congreso hasta el comité del FA, donde se reunió con colaboradores. Evitó a los medios para no ahondar en sus dichos.
Esta táctica de hablar lo justo se mantendrá hasta la votación en el Senado del próximo martes, para evitar errores no forzados que puedan influir en una votación delicada. El mismo criterio fue reforzado con su equipo en una reunión de trabajo durante la tarde del jueves. El abogado constitucionalista Patricio Zapata, jefe de la defensa, también se sumó a esta línea de silencio. El equipo de Grau incluye al exlíder de Revolución Democrática Rodrigo Echecopar, la exsubsecretaria de Minería Suina Chahuán y la exjefa de la División de Coordinación Interministerial, Francisca Moya. Algunos de ellos, como Echecopar y Moya, han debido coordinar desde Europa, desde España y Reino Unido respectivamente.
APOYO SOCIALISTA
Un dato relevante fue el rol que asumió Nicolás Facuse, coordinador de la bancada del Partido Socialista y exsubsecretario general de la Presidencia de Boric. Facuse se convirtió en el brazo operativo para frenar la acusación en el Congreso, moviendo tropas socialistas en la Cámara. Se le atribuye haber llevado a diputados como Raúl Leiva y Nelson Venegas a la comisión revisora del libelo y haber incidido en la estrategia de enviar la contestación a la acusación lo antes posible. Además, Facuse conversó con representantes de otras bancadas, incluyendo al diputado de RN Diego Schalper, quien fue uno de los oficialistas que rechazó la acusación.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
