Ricardo Arraño Toledo asumió el 1 de julio como socio líder de PwC Chile, una de las cuatro grandes firmas de auditoría, en un proceso de sucesión que duró varios meses y que concluyó con su elección por parte de los 39 socios de la compañía. El contador auditor, de 57 años, reemplaza a Renzo Corona, quien lideró la firma durante ocho años, y ocupará el cargo por un período acotado de cuatro años, ya que las normas internas de PwC fijan el retiro obligatorio a los 62 años. Su llegada se produce en un momento en que la firma busca equilibrar sus tres líneas de negocio —auditoría, tax & legal services y consultoría— mientras enfrenta los desafíos de la transformación tecnológica y un entorno económico que exige mayor rentabilidad.
PROCESO DE SUCESIÓN
El camino hacia la cúpula de PwC Chile no fue planeado por Arraño, quien se desempeñaba como risk management partner para Chile y la región. El proceso de recambio fue monitoreado por Santiago Mignone, líder regional de PwC Latin America Network, quien dirigió un sounding entre los socios para identificar candidatos. Aunque Arraño inicialmente descartó postularse, varios socios lo convencieron de presentarse tras una serie de reuniones. En la votación final, compitió con Fernando Orihuela, líder de auditoría, y Federico Morello, líder de consultoría, y debió obtener los dos tercios de los votos, similar al sistema de elección papal. “Creo que valoraron mis años de experiencia en la firma, mi cargo como socio de riesgo también me dio una cercanía con ellos y creo que apreciaron mucho mi conectividad con la firma global”, explicó Arraño sobre las razones de su elección.
PERFIL Y TRAYECTORIA
Arraño es contador auditor de la Universidad Tecnológica Metropolitana y comenzó su carrera en 1990 en Langton Clarke, representante en Chile de Coopers & Lybrand. En 1997 trabajó en la oficina de Nueva York de esa firma, y dos años antes había viajado a Minnesota para aprender inglés. Tras la fusión que creó PwC en 1998, se mantuvo en la nueva compañía, aunque a inicios de los 2000 se fue por un año y medio a trabajar en la estadounidense PPL, controladora de la eléctrica Emel. Al regresar, fue nombrado socio. Su perfil es de bajo perfil público, a diferencia de sus antecesores Luis Enrique Álamos y Renzo Corona, pero ya ha iniciado un trabajo de construcción de redes con dueños de compañías, presidentes de directorios y comités de auditoría. “Mi misión en cuatro años más, cuando dejo este cargo, es que el mercado conozca a muchos”, señaló.
PLAN DE GESTIÓN: INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y RENTABILIDAD
Uno de los ejes centrales de su gestión será la transformación tecnológica con foco en inteligencia artificial. Arraño designó a un socio, Pablo de Uría, como líder del área, con la misión de aprovechar los desarrollos globales de la firma. La idea es que PwC Chile se convierta en conejillo de indias, implementando internamente herramientas de IA antes de ofrecer servicios a clientes. Sin embargo, advirtió que hay límites: “No se puede hacer procedimientos de auditoría con la inteligencia artificial; la gente todavía tiene que hacer esos procedimientos de auditoría”. El machine learning seguirá prohibido en procedimientos de auditoría, y la firma tiene un protocolo para el uso de IA en input y output de información. Además, PwC Chile lidera un plan piloto de un software propio que permitirá auditar el 100% del universo de datos, en lugar de muestras.
En el plano de negocios, Arraño busca equilibrar las tres líneas de servicio. Auditoría aporta más de la mitad de los ingresos de PwC, tax & legal services cerca del 30% y consultoría casi el 20%. “En consultoría necesitamos como PwC tener una mayor penetración”, afirmó. También plantea crecer inorgánicamente mediante adquisiciones de empresas en etapas iniciales. Su meta es cambiar el foco del ingreso a la rentabilidad, para que las tres líneas aporten una rentabilidad por socio relativamente pareja. En sus primeras semanas, cambió a los líderes de auditoría y consultoría, lo que calificó como facultades propias de un nuevo CEO.
VISIÓN SOBRE LA REFORMA TRIBUTARIA Y EL PAÍS
Arraño también se refirió a la coyuntura nacional, destacando la importancia de la invariabilidad tributaria en la megareforma que impulsa el Ministerio de Hacienda. “El tema de las tasas de impuestos lo veo más como un área de preocupación y de enfoque de los inversionistas chilenos, de los locales, porque al final del día a los inversionistas extranjeros, al final su tasa última va a ser la tasa del país. Pero la invariabilidad es super clave, reglas del juego claras”, opinó. Además, señaló que Chile tiene problemas de competitividad debido a leyes laborales rígidas y a la aparición de nuevos competidores como Argentina, Perú y Colombia, que ofrecen mayor flexibilidad y reglas claras. “El que muestre en todos los temas mayor flexibilidad y reglas claras, en temas laborales, en medioambientales, permisibilidad, impuestos, es el que va atraer más inversión al final del día”, concluyó.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
