El senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, matizó su propuesta de privatizar parcialmente Codelco al aclarar que en ningún caso el Estado perdería el control de la cuprífera estatal. La declaración se produce luego de que el gobierno cerrara la puerta a esa iniciativa y en medio de la crítica situación financiera de la empresa, que acumula una deuda cercana a los 25.000 millones de dólares.
Squella había señalado a La Tercera que, con la megareforma económica casi lista para ser promulgada, lo que debiera venir ahora es la privatización de Codelco o al menos de parte de su propiedad para que entre oxígeno privado a esa empresa. Sus dichos generaron una inmediata reacción del Ejecutivo, que descartó avanzar en esa línea.
LA PROPUESTA Y LA REACCIÓN DEL GOBIERNO
El planteamiento del líder republicano surgió en un contexto donde la Corporación Nacional del Cobre enfrenta una delicada situación financiera. Según el presidente del directorio, Bernardo Fontaine, la deuda de la empresa es cuatro veces superior a la de cualquier otra gran compañía del rubro.
Frente a esta realidad, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, fue categórico al afirmar que el gobierno no está por privatizar la estatal. Mas precisó que la administración tiene la opinión de vender algunos bienes que son prescindibles, pero que no comparte la idea de enajenar la propiedad de la cuprífera.
La postura oficial cerró momentáneamente el debate, pero Squella insistió en que su intención es abrir una discusión de fondo sobre el modelo de gestión de Codelco.
MATICES Y ACLARACIONES
En conversación con radio Pauta, el senador aclaró que su propuesta se refiere solo a una parte de la empresa. Señaló que si hubiera querido venderla completamente, lo habría dicho de otra forma. Enfatizó que en ningún caso plantearía que el Estado pierda el control de Codelco.
El parlamentario fue aún más específico al indicar que perder el control, es decir, tener la mayoría en el directorio, nunca se le pasaría por la cabeza. Esta matización busca disipar las interpretaciones que lo situaban como partidario de una privatización total.
Pese a descartar la pérdida del control estatal, Squella defendió la necesidad de que una parte importante de la empresa esté bajo el régimen de transparencia y gestión de quienes cuidan lo propio. A su juicio, la actual estructura genera problemas de rendición de cuentas.
CRÍTICAS A LA GESTIÓN ACTUAL
El líder republicano apuntó contra la forma en que se administra la cuprífera. Sostuvo que tanto el directorio como las personas en los niveles superiores de la empresa están por períodos de cuatro años y nunca se atreven a hacer revisiones profundas de lo actuado anteriormente.
Agregó que las malas decisiones en materia de inversión no son evaluadas adecuadamente porque todo está concatenado a un tema político. Consideró esa situación como muy lamentable y la vinculó directamente con la falta de incentivos propios de la gestión privada.
Squella insistió en que los recursos privados deberían entrar si ese es el camino que se cree más conveniente. Remarcó que su intención es plantear un debate, no imponer una solución.
POSIBLE PORCENTAJE DE PRIVATIZACIÓN
Consultado sobre si su apuesta se acerca a un 30% de privatización, el senador respondió que le encantaría, pero que son palabras mayores. Imaginó un escenario donde se venda una parte y entren directorios que solo respondan a perseguir la rentabilidad, dejando atrás cualquier otro tipo de conjetura.
Con estas declaraciones, Squella busca mantener viva la discusión sobre el futuro de Codelco sin chocar de frente con la postura gubernamental. El debate queda abierto, aunque por ahora el Ejecutivo mantiene su posición de no privatizar la empresa estatal más importante del país.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
