El presidente de Codelco, Máximo Pacheco, concluye su período de cuatro años este lunes a la medianoche, en medio de críticas del gobierno de José Antonio Kast. El ingeniero comercial de la Universidad de Chile, de 73 años, quien fue ministro de Energía en el segundo mandato de Michelle Bachelet y asumió el cargo en marzo de 2022 designado por Gabriel Boric, será reemplazado por Bernardo Fontaine, un consultor privado y director de empresas de 61 años.
EL CIERRE DE UN CICLO EN CODELCO
En sus últimas semanas, Pacheco realizó una gira de despedida por las principales faenas de la minera estatal, visitando El Teniente, Chuquicamata, Radomiro Tomic, Ministro Hales, Gabriela Mistral y Andina. No visitó la faena de Salvador. Durante ese periplo, también se reunió con su sucesor, Bernardo Fontaine, para entregarle información y responder consultas sobre la transición. Además, envió una carta a un centenar de actores clave nacionales e internacionales, expresando su gratitud por el respaldo recibido y detallando los hitos de su administración.
Sin embargo, el cierre no estuvo exento de controversia. Una auditoría interna reveló que la empresa reportó en 2025 casi 27 mil toneladas de producción que no debieron contabilizarse como terminadas, lo que representó un 2% de su producción anual. Aunque la irregularidad no afectó los estados de resultados, sí impactó la cifra de producción informada, lo que generó reproches desde el gobierno.
LAS CRÍTICAS DEL GOBIERNO
Daniel Mas, quien se desempeña como ministro de Economía y Minería, ha sido uno de los principales críticos de la gestión de Pacheco. En un video grabado tras conocerse el episodio de la producción mal reportada, afirmó que la compañía requería conducción, control y transparencia, y que lo que hallaron fue desorden, opacidad y una gestión que no cumplió con la responsabilidad histórica de Codelco. Mas ya había señalado anteriormente que la empresa estaba fuera de control. Entre los hitos negativos que el gobierno atribuye a la administración de Pacheco se cuentan el accidente en la división El Teniente y el posterior ocultamiento de información relacionado con ese siniestro.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, también se sumó a las críticas, calificando de autocomplaciente la descripción que Pacheco hizo del estado de la compañía en la junta anual de accionistas de abril. Pacheco, prevenido de posibles hostilidades, declaró ese día que Codelco no estaba en crisis. Tres semanas antes, el 31 de marzo, se había reunido con Quiroz en Teatinos 120, en una cita que, pese a ser cordial, no logró disipar las tensiones.
Pacheco solicitó sin éxito una reunión con el Presidente José Antonio Kast, y le envió uno de los cinco ejemplares impresos de la memoria 2025 de Codelco. Otro ejemplar fue para Gabriel Boric. Las muestras de desaire del gobierno alcanzaron su punto más alto, lo que algunos en Codelco atribuyen a la personalidad de Pacheco y a la dificultad de bajar el periscopio tras el cambio de signo político del gobierno.
LOGROS Y SOMBRAS DE LA GESTIÓN
En su carta de despedida, Pacheco destacó los avances en los proyectos estructurales y los 12 joint ventures firmados con privados en cuatro años, entre ellos el de Noandino Litio. En el gobierno reconocen que una de sus luces fue la política de alianzas con privados y el posicionamiento de Codelco en el concierto global.
Alfredo Enrione, director del Centro de Gobierno Corporativo y Sociedad de la Universidad de los Andes, indicó que la designación de Pacheco por Boric reflejó un sello distintivo. Enrione sostiene que Pacheco sobresale por su capacidad de impulsar iniciativas exitosas al no resignarse ante restricciones organizacionales. Entre sus logros destacan la alianza con SQM y la creación de NovaAndino, el acuerdo con Anglo American y el mantenimiento del acceso a mercados de capitales.
Pero las mismas cualidades explican algunas sombras. Durante su gestión rotaron tres CEOs en tres años: Octavio Araneda, André Sougarret y Rubén Alvarado, y salieron más de quince ejecutivos senior el primer año. Enrione señaló que Pacheco asumió tareas de vocería y negociación que la reforma de 2009 había asignado al presidente ejecutivo. Además, llevó al límite la tensión entre la aspiración de producción y la capacidad operativa real, así como entre la información que el directorio debía conocer y la que efectivamente conoció, provocando una varianza extrema en la gestión.
VOCES EN CONTRA Y A FAVOR
El exministro de Hacienda Ignacio Briones calificó a Codelco como una empresa desafiada por su alto endeudamiento y el retraso de sus proyectos estructurales, y se mostró partidario de abrir parte de su propiedad a un test de mercado. No obstante, criticó las declaraciones altisonantes del actual gobierno, señalando que no le gustan las afirmaciones que reducen las gestiones anteriores a un desastre.
En la empresa, altas fuentes consideran que es una barbaridad desacreditar a la compañía como se ha hecho, recordando que el Estado retira tres veces más de lo que retiran los propietarios de las mineras privadas, forzando a Codelco a contratar más deuda. Un exdirector de derecha agregó que las críticas y la instrucción presidencial de recuperar Codelco reflejan desconocimiento, ya que el Presidente no puede instruirle nada al directorio.
El próximo directorio deberá decidir la continuidad de Rubén Alvarado como presidente ejecutivo y resolver la permanencia de Pacheco en Novandino Litio, donde fue designado por dos años a fines de 2025. En una mesa de nueve integrantes, cuatro saldrán, y la próxima semana entrarán los tres designados por Kast. Quienes conocen la compañía creen que el futuro de Pacheco estará con seguridad fuera de esa coligada, pues un cargo así debe ser ocupado por alguien afín al gobierno.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
