La inteligencia artificial (IA) avanza a pasos agigantados en el mundo jurídico, y sus implicancias para la práctica judicial fueron el eje de un nuevo capítulo de Los Martes al Colegio, el espacio de diálogo del Colegio de Abogados de Chile A.G. El episodio, titulado Virtudes y vicios del uso de la IA en la práctica judicial, reunió a especialistas para analizar los beneficios, riesgos y desafíos éticos que plantea esta tecnología.
La conversación fue conducida por el consejero Salvador Valdés, y contó con la participación de Rodrigo Momberg, académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, y Fernando Fernández, socio de AltLegal.
Este ciclo, que se transmite a través del canal del Colegio de Abogados de Chile A.G., busca generar reflexión sobre temas de actualidad que afectan el ejercicio de la abogacía. Durante el encuentro, se abordaron aspectos como las potencialidades de la inteligencia artificial para optimizar procesos judiciales, las buenas y malas prácticas en su utilización (los conocidos do’s and don’ts), y las sanciones aplicables a quienes incurran en negligencia o dolo al emplear estas herramientas en tribunales.
VIRTUDES Y VICIOS DE LA IA
Los expositores coincidieron en que la IA ofrece oportunidades valiosas para el ámbito jurídico. Entre las virtudes, destacaron la automatización de tareas repetitivas, la mejora en la búsqueda de jurisprudencia y la posibilidad de realizar análisis predictivos que agilicen la gestión de causas. Sin embargo, también advirtieron sobre los vicios asociados a un uso acrítico: la falta de control humano, los sesgos algorítmicos y la tentación de delegar decisiones que requieren un razonamiento jurídico profundo. Se enfatizó que la tecnología debe ser un apoyo para el abogado o el juez, no un sustituto del criterio profesional. La validación humana de los resultados generados por IA fue señalada como una condición indispensable para evitar errores costosos.
USO POR ABOGADOS Y JUECES
Un punto central del debate fue la aplicación de la inteligencia artificial tanto por abogados como por magistrados. En el caso de los primeros, se subrayó la necesidad de formación continua para emplear estas herramientas de manera ética y eficiente, resguardando la confidencialidad de los datos y la exactitud de la información generada. Respecto a los jueces, se reflexionó sobre cómo la IA puede colaborar en la redacción de sentencias o en la organización del trabajo jurisdiccional, siempre bajo la supervisión directa del magistrado. El panel sostuvo que la decisión judicial debe permanecer en manos humanas, pues la inteligencia artificial carece de la capacidad de valorar las particularidades de cada caso y de aplicar el sentido de justicia.
SANCIONES ANTE PRÁCTICAS NEGLIGENTES O DOLOSAS
La discusión también se centró en las consecuencias jurídicas del mal uso de la IA en tribunales. Los participantes coincidieron en que tanto la negligencia como el dolo pueden dar origen a responsabilidades disciplinarias, civiles e incluso penales. Se planteó la necesidad de que los ordenamientos procesales y los códigos de ética profesional se actualicen para contemplar estos nuevos escenarios. Por ejemplo, la presentación de pruebas generadas artificialmente sin verificación o la manipulación de datos mediante algoritmos podrían constituir faltas graves. Los expositores llamaron a la comunidad jurídica a estar atenta a estos riesgos y a exigir sanciones proporcionales, al tiempo que abogaron por una regulación clara que disuada conductas indebidas.
DESAFÍOS ÉTICOS Y REGULATORIOS
El panel subrayó que la incorporación de la inteligencia artificial en la práctica judicial no es solo una cuestión técnica, sino que implica profundos dilemas éticos. Se mencionó la importancia de respetar principios como la transparencia, la rendición de cuentas y la no discriminación. Además, se destacó que la regulación debe adaptarse para garantizar que el uso de la IA fortalezca el acceso a la justicia y no genere nuevas brechas. En este sentido, se instó a abogados, jueces y académicos a participar activamente en el diseño de normas que rijan estas tecnologías, tanto a nivel legal como deontológico. La discusión dejó en claro que la ética profesional debe guiar cada paso en la adopción de la inteligencia artificial.
El episodio de Los Martes al Colegio reafirmó que la inteligencia artificial es una herramienta poderosa que, bien utilizada, puede fortalecer el sistema judicial chileno. No obstante, su implementación requiere prudencia, formación y un marco ético y legal sólido. El Colegio de Abogados de Chile A.G., a través de estas iniciativas, busca mantener a la abogacía a la vanguardia de los debates que definirán el futuro del derecho.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
