El debate en torno a la gestión de la cartera de morosos del Crédito con Aval del Estado (CAE) escaló este fin de semana a un nuevo nivel de tensión política, luego de que los máximos líderes de los partidos de oposición cuestionaran abiertamente el tono y las declaraciones del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. Los timoneles de la Democracia Cristiana, el Partido Comunista y el Frente Amplio, junto al jefe de bancada del PPD, reprocharon la actitud del secretario de Estado frente a los dichos del expresidente Gabriel Boric, quien había criticado las medidas de cobro aplicadas por la Tesorería General de la República.
CONTEXTO DE LA POLÉMICA
El origen de la controversia se encuentra en la reacción del exmandatario Boric ante los embargos y retiros de fondos desde cuentas bancarias de deudores del CAE. Boric acusó un vaciamiento intempestivo de las cuentas, señalando que la medida afecta gravemente a familias de sectores medios que se encuentran endeudadas. En respuesta, el ministro Quiroz defendió la acción del Ejecutivo y lanzó una dura crítica al expresidente, afirmando que por algún motivo a Boric no le gusta que se paguen las deudas, pero que estas deben pagarse según la capacidad de cada persona.
LAS CRÍTICAS DE LOS TIMONELES
Las declaraciones de Quiroz no tardaron en generar reacciones en la oposición, especialmente durante la junta nacional de la Democracia Cristiana, donde se dieron cita representantes de otras colectividades. El nuevo presidente de la DC, Álvaro Ortiz, calificó los dichos del ministro como desubicados y una falta de respeto. Ortiz sostuvo que cuando se acaban los argumentos de peso, comienzan las descalificaciones, y acusó al gobierno de carecer de una estrategia clara, donde cada ministro dice lo que quiere sin medir consecuencias. Además, vinculó el tono del secretario de Estado con una estrategia de un gobierno que, a su juicio, tiene una ideología de ultraderecha.
Por su parte, el presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, fue igualmente crítico. Carmona calificó las palabras de Quiroz como una muestra de arrogancia e intolerancia frente a posiciones distintas. En un tono directo, el timonel comunista pidió al ministro que fuera más ministro y menos activista, que actuara como representante de un sector de la política de derecha pero que se acostumbrara a intercambiar y acoger posiciones para construir políticas públicas. Carmona advirtió que el propio Quiroz se autodescalifica con ese tono, y recordó que la población ya ha marcado su posición respecto al megaproyecto que impulsa el gobierno.
POSICIÓN DEL FRENTE AMPLIO Y EL PPD
La presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, se sumó a las críticas al indicar que un cruce requiere dos personas hablando de la misma forma, pero que en este caso Quiroz actúa más como polemista que como ministro de Estado. Martínez también cuestionó la forma en que el gobierno aborda la situación de los deudores, calificando como insólito que un ministro mire un problema social y plantee que el problema está en haber tratado de buscar una solución. La líder del FA hizo un llamado al gobierno a dialogar ante un problema de tal gravedad y a no buscar culpables entre gobiernos ni hacer polémica con datos falsos.
En tanto, el jefe de bancada del PPD e Independientes, diputado Raúl Soto, fue contundente al señalar que el ministro Quiroz, más que ministro de Hacienda, se ha transformado en un soldado de la batalla ideológica y cultural. Soto acusó al secretario de Estado de haber llevado la política fiscal al barro de la batalla cultural e ideológica, transformando una política de Estado en una pugna entre izquierda y derecha. El parlamentario llamó al Ejecutivo a la responsabilidad y a cuidar la imagen del país, pidiendo salir del barro en el que, según él, han metido a las instituciones.
ACUSACIÓN CONSTITUCIONAL EN LA MIRA
Uno de los puntos más complejos que surgió en la discusión fue la acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau. El diputado Soto cuestionó que se impulse un libelo sin fundamentos jurídicos, calificándolo de una tremenda irresponsabilidad que busca debilitar la institucionalidad fiscal. El parlamentario advirtió además que los mismos argumentos falaces que se esgrimen contra Grau podrían perfectamente ser usados ahora o después para acusar constitucionalmente al propio ministro Quiroz. Soto hizo un llamado a evitar una escalada de acusaciones constitucionales cruzadas, apuntando a republicanos y libertarios como impulsores del libelo, y concluyó que quien tiene la posibilidad de frenar esto es el Ejecutivo.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
