Un multimillonario argentino avecindado en el Gran Concepción y dueño de una embotelladora de bebidas alternativas se convirtió en un actor inesperado en la inminente absorción de Sky Airline por parte del grupo Abra. Se trata de Alberto Juan Scuncio Umana, de 60 años, quien posee el 1,36% de la segunda línea aérea chilena y deberá decidir si vende su participación o se mantiene como socio del conglomerado que controla Avianca, Gol y Wamos.
Scuncio llegó a tener el 15% de la aerolínea en los años 2000, cuando era amigo cercano del fundador, el fallecido Jürgen Paulmann. Sin embargo, su paquete accionario se diluyó al no participar en los aumentos de capital que requirió la empresa. Hoy, tras la autorización de la Fiscalía Nacional Económica el pasado 5 de junio para la absorción de Sky por parte de Abra Group, el empresario está evaluando qué hacer con su participación. Según fuentes cercanas, no participó en la notificación de la operación ante la FNE y espera conocer los detalles del acuerdo para decidir.
RELACIÓN CON PAULMANN
Scuncio conoció a Jürgen Paulmann en 2001, cuando llegó a las oficinas de Adelco, la distribuidora de abarrotes del empresario alemán-chileno, con el propósito de venderle su bebida Point Cola. La cita, que debía durar minutos, se extendió por tres horas. Finalmente, Paulmann lo invitó a un café y luego a un asado en su casa. De esa conversación nació una amistad que Paulmann describió como de «hermano mayor».
Como resultado de ese vínculo, Paulmann compró el 25% de la embotelladora de Scuncio, Embotelladora Llacolén, y Scuncio adquirió el 15% de Sky Airline. El argentino participó activamente en los primeros años de la aerolínea, recorriendo Chile en los aviones e incluso atendiendo en los counters. Tras la muerte de Paulmann en 2014, Scuncio se fue alejando de la compañía.
LA EMBOTELLADORA Y LA QUIEBRA
Embotelladora Llacolén, la empresa que producía Point Cola y otras bebidas, quebró en 2012 debido a los problemas financieros derivados del terremoto de 2010 y el posterior saqueo de sus instalaciones. En 2014, Inversiones MOS Ltda., también de Scuncio, adquirió los activos y creó Embotelladora Dos Banderas, que opera hasta hoy con marcas como Point Cola, Isopower, Herencia del Valle, Atomic Energy Drink y agua San Pietro.
La quiebra de Llacolén aún tiene repercusiones legales. El Consejo de Defensa del Estado sostiene que la Municipalidad de Coronel condonó ilegalmente una deuda de 1.200 millones de pesos por patentes comerciales de la embotelladora fallida en 2020. Esto derivó en una posible formalización del exalcalde Boris Chamorro por fraude al fisco. Scuncio, por su parte, demandó al municipio por daño moral, argumentando que las patentes correspondían a la empresa quebrada y no a sus nuevas sociedades.
NEGOCIOS DIVERSIFICADOS
Scuncio no se limita a la embotelladora. A través de su holding familiar Inversiones Ramaja, posee una compañía minera de cobre, Antawara, con minas en Petorca y La Serena, cuyas ventas a Enami le generan utilidades con los altos precios del metal rojo. También tiene inversiones inmobiliarias en la Región Metropolitana y Concepción, y es socio de Valmar en el Hotel Concepción Viajantes.
Además, creó la escudería de rally Point Cola Racing, donde compiten sus hijos Martín (37), campeón en Argentina, y Javier (33). Ambos son ejecutivos y socios de sus empresas.
CONTROVERSIAS
Uno de los negocios más polémicos de Scuncio fue el de las cajas de alimentos durante la pandemia. En 2020, su empresa Distribuidora y Comercializadora Llacolén ganó contratos por 250 mil cajas de 19 kilos para el programa «Alimentos para Chile», por un monto de 8.750 millones de pesos. Esto generó críticas porque Scuncio había sido acusado de realizar negocios similares con el régimen venezolano de Nicolás Maduro, exportando alimentos por casi 57 millones de dólares e importando urea.
Un banco chileno le congeló sus cuentas por estas operaciones, pero Scuncio defendió su legitimidad, señalando que eran transacciones con privados. Su entorno afirma que consultó a la Fiscalía y, al no haber investigación en su contra, el caso quedó sin más consecuencias.
DECISIÓN INMINENTE
Scuncio, que vive en San Pedro de la Paz, se describe a sí mismo como un negociante de oportunidad. Ahora, con la operación de Abra Group sobre la mesa, su futuro como socio de Sky Airline está en juego. Las fuentes cercanas indican que está esperando los detalles de la transacción para decidir si vende su paquete accionario o continúa ligado a los nuevos controladores de la aerolínea que ayudó a levantar.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
