El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) de Chile ha vuelto a poner sobre la mesa un debate que trasciende los números: la falta de transparencia en las proyecciones de deuda pública. En medio de la controversia generada por las declaraciones del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien denunció supuestos errores de cálculo en las cifras del gobierno anterior, la presidenta del CFA, Paula Benavides, aclaró en una entrevista que el organismo no tiene facultades para auditar ni para calificar responsabilidades políticas. Su análisis se centró en la consistencia técnica, no en la valoración de decisiones pasadas.
ROL TÉCNICO Y ALCANCE DEL CONSEJO FISCAL AUTÓNOMO
Benavides fue enfática al señalar que el CFA actúa dentro de un marco estrictamente técnico y consultivo. No le corresponde pronunciarse sobre acusaciones constitucionales, como la presentada contra el exministro Nicolás Grau, ni sobre eventuales responsabilidades jurídicas de autoridades. “No es nuestro rol y no lo hemos hecho”, sostuvo. La presidenta destacó que el informe semestral del Consejo se limitó a evaluar si las proyecciones de deuda del Informe de Finanzas Públicas (IFP) del cuarto trimestre presentaban inconsistencias aritméticas, conclusión que fue negativa.
DESCARTO DE ERRORES DE CÁLCULO EN PROYECCIONES DE DEUDA
El CFA analizó la diferencia entre el aumento del déficit proyectado por la Dirección de Presupuestos (Dipres) para el periodo 2026-2030, de 13,5 billones de pesos, y el menor incremento de la deuda, de 3,9 billones. La conclusión fue que no existían errores de cálculo, sino que la brecha se explicaba por otras variables, como movimientos de activos y pasivos financieros, recuperación de préstamos y el tipo de cambio. El Consejo identificó al menos seis casos similares desde 2019 donde el déficit creció pero la deuda se contuvo o cayó, por compensaciones con otras fuentes de financiamiento.
FALTA DE TRANSPARENCIA: UN PROBLEMA HISTÓRICO
A pesar de descartar inconsistencias aritméticas, Benavides admitió que existe una “brecha institucional” en la información disponible. El CFA detectó que los gobiernos, tanto el actual como los anteriores, no han explicitado los supuestos detrás de las proyecciones de deuda, como los flujos de consolidación o los requerimientos de capital. “El problema de fondo no es de cálculo, es de transparencia; lo venimos advirtiendo hace años y todavía no se resuelve”, afirmó. Desde 2021, el Consejo ha formulado más de 22 recomendaciones en esta materia, las que no han sido completamente acogidas.
CONTROVERSIA CON EL MINISTRO JORGE QUIROZ
El ministro Quiroz había insistido en que existía “un error” en las proyecciones, incluso sugiriendo posibles sumarios administrativos o acciones ante la Fiscalía. Benavides evitó calificar esas declaraciones, señalando que cada organismo actúa en su marco legal. Sin embargo, subrayó que la discusión debía centrarse en la necesidad de mejorar la transparencia, no en buscar responsables. “Distinguimos entre lo que podemos afirmar, lo que es el problema y lo que no nos corresponde calificar”, explicó. El CFA recomendó implementar el principio de “cumplir o explicar”, usado en la experiencia comparada, para que la autoridad justifique públicamente si decide no adoptar una recomendación del Consejo.
LAGUNAS NORMATIVAS Y REGLAMENTO PENDIENTE
Benavides destacó una disparidad regulatoria: mientras que el balance estructural cuenta con una metodología pública y contenidos mínimos de información, las proyecciones de deuda carecen de una regulación similar. No existe un procedimiento claro sobre la oportunidad o forma en que el CFA debe participar, ni contenidos mínimos que la Dipres deba proporcionar. La presidenta ve en el reglamento pendiente del artículo primero de la Ley sobre Responsabilidad Fiscal una oportunidad para fortalecer la “regla dual” de balance estructural y ancla de deuda, dotándola de mayor información y estándares.
DESAFÍOS FISCALES Y PROYECCIONES OPTIMISTAS
El Consejo también se pronunció sobre otros riesgos fiscales. Respecto del proyecto de Reconstrucción, advirtió que presenta déficits al menos hasta 2031 y que los costos son más ciertos que los beneficios, por lo que recomendó avanzar hacia la neutralidad fiscal. Sobre las proyecciones de ingresos, Benavides señaló que el CFA no realiza estimaciones propias, pero ha recomendado retomar la publicación del informe de cálculo de ingresos generales de la Nación, descontinuado en 2015. Además, valoró los esfuerzos de ajuste fiscal del Ejecutivo, pero alertó que las presiones de gasto en salud, entre otras, pueden revertir parte del recorte anunciado.
El CFA se consolida como un referente técnico independiente, aunque sus opiniones suelen incomodar a los gobiernos de turno. Benavides concluyó que el desafío fiscal estructural de Chile requiere medidas permanentes, monitoreables y creíbles, y que la solución pasará por fortalecer la institucionalidad fiscal más que por buscar responsables políticos.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
