El gobierno de José Antonio Kast ha iniciado una ofensiva diplomática hacia China, buscando equilibrar su política exterior después de un fuerte alineamiento inicial con Estados Unidos. La medida responde a la necesidad de mantener relaciones pragmáticas con ambas potencias, en un contexto de guerra comercial y tensiones geopolíticas.
OFENSIVA DIPLOMÁTICA HACIA CHINA
La subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, se encuentra en China desde el jueves 21, participando en encuentros del Foro APEC y preparando reuniones bilaterales. El lunes se reunirá en Beijing con el viceministro Ma Hui, del Comité Central del Partido Comunista Chino, en una señal de acercamiento político. Ese mismo día, Estévez presidirá la vigésimo segunda Comisión Mixta Comercial y Económica Chile-China, con reuniones previstas con el viceministro de Comercio Li Chengang y el viceministro de Aduanas Hu Haiping.
La Cancillería, encabezada por Francisco Pérez Mackenna, planea que el canciller viaje a China entre agosto y septiembre, como antesala a la visita del Presidente Kast a la cumbre APEC en Shenzhen en noviembre, la cual podría derivar en su primera visita oficial a ese país.
En paralelo, el gobierno ha designado al exsubsecretario Alfonso Silva como embajador en China. Silva, de 75 años, aceptó el cargo pese a que no planeaba volver a la diplomacia activa, motivado por la importancia del puesto en el escenario actual. Se ha preparado reuniéndose con el canciller, ministerios sectoriales y el embajador chino en Chile, Niu Qingbao, así como con los últimos seis embajadores chilenos en Beijing. Las conversaciones han abordado temas como el relanzamiento político bilateral, oportunidades comerciales en salmonicultura y vinos, y el proyecto del cable submarino de fibra óptica, que sigue su curso con un ritmo más pausado bajo la administración actual.
RELACIONES CON ESTADOS UNIDOS BAJO CONTROL DE CANCILLERÍA
En Estados Unidos, la embajada fue encomendada al empresario Andrés Ergas, quien asumió el cargo en mayo y ya entregó sus cartas credenciales ante el presidente Donald Trump. Ergas, cercano a Kast y con vínculos con sectores conservadores estadounidenses, ha comenzado a establecer relaciones con la embajada y la Cancillería.
El canciller Pérez Mackenna ha buscado retomar el control de la agenda con Washington, que inicialmente fue manejada por el equipo de la Oficina del Presidente Electo (OPE). Para ello, exigió que los asesores del Segundo Piso de La Moneda se coordinen con su gabinete y logró que la embajada estadounidense canalice sus gestiones a través de la Cancillería, evitando contactos directos con ministerios sectoriales. Esta medida busca evitar conflictos como el suscitado por el proyecto del cable submarino chino, donde Transportes avanzó sin coordinación diplomática.
La semana pasada, mientras Estévez aterrizaba en China, Ergas ingresaba a la Casa Blanca para formalizar su misión, reflejando el doble frente diplomático que enfrenta el gobierno de Kast.
EL ROL DE LOS EQUIPOS DIPLOMÁTICOS
La Cancillería ha defendido el principio de que Chile no debe ser parte de la confrontación entre Washington y Beijing. La designación de Silva y Ergas responde a perfiles distintos: Silva representa a un diplomático de carrera con experiencia en relaciones con EE.UU. y China, mientras que Ergas aporta vínculos políticos con el entorno de Trump. Ambos deben reportar a una Cancillería que busca centralizar la política exterior y evitar injerencias del Segundo Piso, como ocurrió en gobiernos anteriores.
La controversia del cable submarino, que generó tensiones con Estados Unidos durante la administración anterior, continúa su proceso de evaluación, esta vez con un manejo más cuidadoso por parte del gobierno de Kast.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
