La académica de la Escuela de Negocios de Harvard, Amy Edmondson, es una autoridad mundial en seguridad psicológica en el trabajo, un concepto que impulsa la innovación al permitir el fracaso inteligente. En su primera visita como speaker a Chile, organizada por la Asociación Chilena de Seguridad, conversó con Pulso sobre liderazgo, confianza y los desafíos del entorno laboral actual.
SEGURIDAD PSICOLÓGICA Y FRACASO
Edmondson explica que en contextos de alta incertidumbre, como la adopción de inteligencia artificial generativa, las empresas necesitan experimentar. No existe un manual, por lo que algunos experimentos fracasarán, pero cada uno entrega aprendizajes. El problema es que los seres humanos desean parecer competentes y evitan asumir riesgos que puedan llevar al error. Si las organizaciones son demasiado cautelosas, corren el riesgo de no innovar y quedar obsoletas.
La clave está en diferenciar los contextos. En entornos predecibles, como una fábrica, lo mejor es ceñirse a procesos establecidos. En cambio, en servicios o salud, donde hay variabilidad, se necesita equilibrar el cumplimiento de objetivos con la experimentación. En investigación y desarrollo, no fracasar indica que no se están tomando los riesgos inteligentes necesarios para innovar.
LIDERAZGO Y JERARQUÍA
Consultada sobre cómo romper culturas organizacionales muy jerarquizadas, donde es difícil contradecir a los jefes, Edmondson señala que la jerarquía no es mala, pero es un factor de riesgo. En muchas culturas, como la chilena, las organizaciones corren el peligro de que no se les diga la verdad. Esto es crítico para la innovación y la seguridad humana.
Los líderes deben hacer un esfuerzo especial para demostrar que realmente quieren escuchar la verdad. La confianza se construye cuando las personas creen sinceramente en un propósito compartido. Toda empresa tiene el potencial de articular una razón convincente para existir, y ayudar a los empleados a ver su conexión con ese propósito fortalece la comunidad.
CONFIANZA Y PROPÓSITO COMPARTIDO
Edmondson advierte que el cortoplacismo es muy humano, pero no inteligente. Cuando se pide a los líderes reflexionar, reconocen que priorizar resultados inmediatos los pone en peor posición para enfrentar el mañana. La estrategia consiste en equilibrar la gestión presente con la inversión en el futuro.
En un contexto de crisis de confianza institucional, como el que vive Chile, la mejor forma de construir confianza es redoblar la apuesta por el propósito. La confianza surge del destino compartido y de resultados que benefician a todos.
IMPACTO DEL TELETRABAJO Y LA IA
Sobre el teletrabajo, la académica señala que muchas empresas redescubrieron lo que se perdió con la pandemia. La interacción espontánea que antes se daba gratis ahora debe gestionarse. Aunque al principio se creyó que bastaba con reuniones virtuales, la soledad y los problemas de salud mental aumentaron. La calidad del trabajo y de las ideas disminuyó.
En cuanto a la inteligencia artificial, Edmondson observa que un mayor uso reduce la interacción entre personas. Esto puede ser problemático porque se pierden relaciones, espontaneidad y lluvia de ideas. Además, la IA tiende a dar una falsa sensación de confianza, fomentando la descarga cognitiva y disminuyendo el pensamiento crítico. La académica invita a reflexionar sobre lo que significa ser humano en entornos cada vez más automatizados.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
