El Servicio de Impuestos Internos está impulsando un cambio de paradigma en su relación con las empresas, pasando de un modelo de fiscalización punitiva a uno basado en la colaboración y la confianza mutua. Así lo planteó su director, Jorge Trujillo, durante el Summit de Sostenibilidad Tributaria organizado por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, encuentro que congregó a 15 expositores nacionales e internacionales además de representantes del mundo académico y empresarial.
UN GIRO HACIA LA CONFIÁNZA
Trujillo explicó que la nueva forma de vinculación entre la autoridad fiscalizadora y las empresas debe alinearse con los estándares internacionales que rigen a las administraciones tributarias modernas, cuyo pilar fundamental es la confianza. En este esquema, el contribuyente comparte información sensible sobre su gobernanza, marco de control fiscal, estructura del grupo empresarial, riesgos tributarios y decisiones estratégicas.
El director reconoció que muchas organizaciones aún están desarrollando estas capacidades y que persisten aprensiones o dificultades para transparentar ese tipo de datos. Por eso, afirmó que la administración tributaria debe asegurar reserva, trazabilidad y un uso adecuado de la información, además de estar disponible para construir conjuntamente esos estándares con los contribuyentes.
LA TECNOLOGÍA COMO ALIADA
Uno de los desafíos inmediatos que identificó Trujillo es seguir fortaleciendo la confianza del contribuyente hacia el SII. Recordó que el sistema tributario chileno es esencialmente autodeclarativo, por lo que su correcto funcionamiento requiere un equilibrio entre control, transparencia, certeza jurídica y una relación más colaborativa.
Al mismo tiempo, la autoridad señaló que el Servicio debe garantizar el justo cumplimiento tributario frente a escenarios cada vez más complejos. Mencionó fenómenos relacionados con el crimen organizado, estructuras internacionales sofisticadas y nuevos modelos de negocio digitales, que exigen fortalecer capacidades analíticas, tecnológicas y de cooperación internacional.
Trujillo destacó el rol de la tecnología como un aliado para facilitar la inversión y simplificar procesos. La tecnología debe permitir brindar mejores servicios a los contribuyentes, facilitar el cumplimiento tributario y reducir espacios de incertidumbre, sostuvo.
FISCALIZACIÓN COLABORATIVA
Durante la jornada, la subdirectora de Fiscalización del SII, Carolina Saravia, expuso los avances del Servicio hacia una relación moderna y transparente con las empresas. Saravia afirmó que durante mucho tiempo la fiscalización se entendió como persecución, como si el único rol fuera salir a buscar errores, sancionar y castigar.
Sin embargo, explicó que desde hace algunos años el SII ha incluido en su Plan de Gestión de Cumplimiento Tributario una mirada diferente, orientada a que el cumplimiento ocurra de manera natural, transparente y anticipada. La sostenibilidad tributaria no es solo una política, es un cambio de cultura, una nueva forma de entender la relación entre el Estado y los contribuyentes, precisó.
Saravia agregó que se trata de avanzar desde la desconfianza hacia la transparencia, desde la reacción hacia la anticipación y desde la imposición hacia la colaboración.
CASOS DE ÉXITO
El SII ya cuenta con experiencias concretas en esta línea de trabajo cooperativo. La subdirectora mencionó los casos de las mineras Anglo American Chile y Enel, empresas con las cuales la autoridad tributaria ha abordado la relación de manera cooperativa, transparente y anticipadamente.
Estos casos piloto demuestran que el modelo de sostenibilidad tributaria es factible y entregaría beneficios tanto para la administración como para los contribuyentes, al reducir la litigiosidad y generar certidumbre en el cumplimiento de las obligaciones fiscales.
Fuente: Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
