Oposición define estrategia para mantener unidad en Senado ante la megarreforma
En la antesala de la discusión en el Senado del proyecto de Reconstrucción Nacional, los partidos opositores han intensificado las coordinaciones para evitar descuelgues durante la votación para rechazar la idea de legislar. La iniciativa, que ya fue aprobada en la Cámara de Diputados, ha generado un escenario de votación ajustada en la Cámara Alta, lo que obliga al gobierno a negociar artículo por artículo.
Tras la aprobación en la Cámara, el Ejecutivo contactó a colectividades del Socialismo Democrático, como el PPD y la Democracia Cristiana, para dialogar sobre la reforma. Además, senadores opositores como Pedro Araya han mostrado cierta apertura a negociar, lo que contextualiza el riesgo de descuelgues en la votación.
Como parte de estos esfuerzos, los partidos han elaborado una minuta interna que busca ordenar el discurso de cara a la próxima Cuenta Pública del Ejecutivo, programada para el 1 de junio, y la tramitación de la megarreforma. En el documento, al que tuvo acceso La Tercera, se abordan los principales temas de la agenda política, incluyendo el reciente cambio de gabinete.
Según la minuta, las mediciones indican que la población respalda el cambio de gabinete al considerarlo una corrección de fallos propios, pero persiste la falta de confianza en la dirección del gobierno y un deterioro en las expectativas sobre seguridad y economía. En cuanto a la megarreforma, se destaca que existe un espacio en disputa durante el periodo de discusión legislativa en el Senado, donde la ciudadanía evalúa las acciones de las fuerzas políticas.
CONTENIDO DE LA MINUTA
El documento opositor identifica tres elementos clave para ofrecer una ruta creíble: la seguridad como prioridad urgente, la salud pública y las listas de espera, y la falta de identificación de un sector importante de la ciudadanía con algún referente político. Además, se indica que el contenido regresivo del proyecto se mantiene sin cambios en el Senado, lo que refuerza la necesidad de mantener la cohesión.
La minuta también considera cinco elementos adicionales como parte de la discusión: aprobación presidencial, evaluación del gabinete, avance de la megarreforma, deterioro en las agendas prioritarias y la opinión ciudadana en temas de contingencia. En el punto sobre la reforma, señalan que la situación en el Senado es muy diferente a la de la Cámara, con una división de 26 votos contra 24 que anticipa negociaciones más complejas.
DESAFÍOS LEGISLATIVOS
Como ejemplo de esta situación, se cita la aprobación de la Sala Cuna Universal. El gobierno la impugnó con reserva de constitucionalidad, aceptando el desgaste político de rechazar un beneficio para familias trabajadoras, mientras defiende la rebaja corporativa y la invariabilidad tributaria. Ese contraste, según el documento, ilustra las miradas de sociedad en disputa entre oficialismo y oposición.
La oposición reconoce que el principal desafío es sostener la unidad táctica durante meses de tramitación en el Senado. El gobierno empleará incentivos diferenciados según la materia, y cada bancada recibirá presiones distintas. Por ello, la minuta enfatiza la necesidad de una narrativa que conecte el deterioro de las expectativas ciudadanas con el contenido del programa de gobierno, y que el 1 de junio se construya como una operación de instalación narrativa para estrenar el relato de una segunda fase.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
