El concurso público para ocupar la vacante de secretario general del Senado se encuentra en su etapa final. Luego de meses de tensiones internas, el proceso, gestionado por una agencia externa, debería concluir en las próximas dos semanas. El cargo quedó disponible desde marzo, cuando finalizó el mandato del exfiscal Raúl Guzmán.
La figura del secretario general es estratégica: actúa como jefe superior de servicio, administra la institución y es el principal ministro de fe para resolver conflictos jurídicos y reglamentarios del trabajo legislativo. Por ello, su designación es clave para la convivencia interna de la corporación.
Entre los postulantes figuran la exministra secretaria general de la Presidencia, Macarena Lobos; el prosecretario de la Cámara de Diputados, Luis Rojas; el secretario de la Comisión de Educación del Senado, Francisco Vives, y la secretaria de la Comisión de Trabajo, Pilar Silva.
EXSECRETARIO BUSCA REGRESO
De forma sorpresiva, también se presentó Raúl Guzmán, cuyo mandato venció el 10 de marzo. Su renovación no fue posible debido a un veto del expresidente del Senado, Manuel José Ossandón, crítico de su gestión. Ossandón impulsó un nuevo concurso abierto, pero con la condición de que los actuales senadores resolvieran el nombramiento.
Las bases incluyeron filtros como exigir al menos ocho años de experiencia legislativa, pese a que Guzmán solo cumplió seis en la corporación. No obstante, fuentes del Senado indican que el exfiscal habría presentado antecedentes que acreditarían asesorías legislativas durante su paso por el Ministerio Público. También se requiere título de abogado y mínimo quince años de ejercicio profesional.
ACUERDO AMPLIO
La nominación final obligará a los senadores a buscar un consenso amplio, pero no existe un criterio común entre ellos. Algunos prefieren un abogado de carrera de la misma institución, lo que favorecería a Vives y Silva. Otros, principalmente en el PS y sectores de RN y la DC-Independientes, apoyan el regreso de Guzmán.
También hay quienes valoran las credenciales académicas y profesionales de la exministra Lobos, aunque su rol político en el gobierno de Gabriel Boric genera reparos en algunos parlamentarios. Un grupo importante de exdiputados, hoy senadores, respaldaría a Rojas por su trayectoria en la Cámara.
La próxima semana la agencia dará a conocer la terna o quina de nombres preseleccionados. Luego, los candidatos serán entrevistados por la Comisión de Régimen Interior, presidida por Paulina Núñez e integrada por siete senadores. De ese grupo, al menos cuatro se oponen firmemente al regreso de Guzmán, factor que podría ser determinante, ya que la comisión propondrá un solo nombre para la votación en sala.
La votación requiere el voto favorable de dos tercios de los senadores en ejercicio, es decir, 33 votos, el quórum más alto de la corporación. Esto implica que solo 18 senadores pueden vetar a un nominado. Las bases permiten declarar desierto el proceso si no hay postulantes idóneos, por lo que se anticipan intensas negociaciones antes de la designación final.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
