El alza en los costos del transporte marítimo internacional, desencadenada por la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán, ha generado preocupación en Chile por su potencial impacto en los precios internos y en la inflación, que ya supera el 4% anual. Los expertos advierten que el encarecimiento de los fletes, si se mantiene en el tiempo, podría trasladarse a los bienes importados que consume el país.
CONTEXTO GLOBAL DEL ALZA DE FLETES
El índice Drewry World Container Index registró un incremento del 23% en la última semana, elevando el costo por contenedor de 40 pies desde los 2.800 hasta los 3.400 dólares. Se trata del valor más alto en casi un año, solo superado por los 3.543 dólares alcanzados en junio de 2025. En esa oportunidad, la crisis en el Mar Rojo, con ataques hutíes a buques, obligó a las navieras a desviar sus rutas por el sur de África, alargando los trayectos.
La consultora Drewry ha confirmado que la temporada alta de este año comenzó antes de lo habitual, lo que está presionando la demanda y, con ello, los precios del transporte marítimo a nivel global.
CAUSAS SEGUN LOS ESPECIALISTAS
George Lever, gerente de Estudios de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), atribuyó el alza a una combinación de factores. Entre ellos mencionó el aumento estacional de la demanda, el adelantamiento de importaciones para anticiparse a posibles alzas de aranceles en Estados Unidos a partir de julio, la persistente incertidumbre por la situación en Irán y el encarecimiento de los combustibles, que incrementa los costos operacionales del transporte.
Alejandro Fernández, gerente de Estudios de Gemines, calificó el incremento como un shock transitorio. Según explicó, el principal impulsor es la mayor demanda asociada a la posible nueva escalada arancelaria estadounidense y, en menor medida, al Mundial de Fútbol, que también eleva la demanda de diversos bienes.
IMPACTO EN LA INFLACION CHILENA
En Chile, la inflación anual se ubica actualmente en 4%, pero el registro correspondiente a mayo, que se conocerá el lunes 8 de julio, podría superar esa cifra. El economista Felipe Alarcón, de EuroAmérica, señaló que el efecto del alza de los fletes sobre los precios finales es incierto. Reconoció que existe el riesgo de que este encarecimiento se transmita a los precios, pero hasta ahora la evidencia es escasa. Consideró clave analizar el dato del IPC de mayo para evaluar la magnitud del traspaso.
Alejandro Fernández indicó que, si las alzas se sostienen, el impacto sobre la inflación chilena sería poco significativo en términos agregados, aunque diferenciado por tipo de producto. Precisó que los bienes más baratos por unidad de volumen, como los granos, serían los más afectados, mientras que productos de mayor valor, como la electrónica, sufrirían un efecto menor. Lo anterior se debe a que los fletes representan una proporción baja del valor total de los bienes transportados.
PERSPECTIVAS A FUTURO
Los analistas coinciden en que la duración del encarecimiento será clave para determinar su efecto en Chile. Alejandro Fernández estimó que más temprano que tarde se alcanzará un acuerdo entre Irán y Estados Unidos, lo que permitiría reabrir el estrecho de Ormuz, bajar los combustibles y, con ello, los fletes. En esa línea, George Lever subrayó que se debe monitorear la evolución del tipo de cambio, que ha mostrado bajas respecto del mes anterior, y el tiempo que los costos del transporte marítimo se mantengan elevados.
Lever agregó que la alta incidencia de los bienes importados en el consumo interno chileno podría generar presiones sobre los precios finales si los mayores costos logísticos persisten. No obstante, el efecto final dependerá de la combinación de estos factores.
El debate queda abierto mientras los agentes económicos observan si el shock es transitorio o si, por el contrario, se consolida en el tiempo, afectando la cadena de suministro y la inflación local.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
