El apuro del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, por cerrar la tramitación legislativa de la megareforma de reconstrucción y reactivación económica terminó este miércoles en un revés inesperado en el Senado, que obligó al gobierno a solicitar un aplazamiento de la votación final ante el riesgo inminente de un rechazo. La maniobra dilatoria conocida como «segunda discusión», invocada por el senador Javier Macaya (UDI), impidió votar el último punto del informe de la comisión mixta, relacionado con la compensación fiscal a los municipios por la rebaja de contribuciones. La senadora Paulina Vodanovic (PS) calificó el episodio como «un bochorno», mientras que el Ejecutivo, que pretendía despachar a ley el megaproyecto esta semana, deberá esperar hasta agosto para retomar el trámite.
PRIMER TROPIEZO LEGISLATIVO
El gobierno había diseñado un plan para sellar la fase legislativa de la megarreforma antes del receso, con el objetivo de dar una señal de certeza económica tras las recientes reformas tributarias. La estrategia incluía resolver en un solo día el nudo que quedó pendiente tras la votación en la Cámara de Diputados el martes, donde se aprobaron casi todos los ajustes del proyecto. Sin embargo, un artículo específico que establecía una compensación fiscal a los municipios por la menor recaudación derivada de la rebaja de contribuciones no logró el respaldo necesario en esa instancia, lo que activó la formación de una comisión mixta.
El ministro Quiroz, junto a los ministros Claudio Alvarado y José García Ruminot, lideraron las gestiones para que la comisión mixta evacuara un informe a tiempo. El senador Macaya, en su calidad de presidente de la Comisión de Hacienda, citó a la instancia a las 14:30 horas, logrando despachar el texto cerca de las 17:00 horas. Ese informe proponía un mecanismo de recaudación por parte de la Tesorería General de la República y el pago a los municipios a través de la Ley de Presupuestos, y fue aprobado por la Cámara con 80 votos a favor, 48 en contra y 3 abstenciones.
FALLIDO PLAN DEL MINISTRO QUIROZ
Hasta ese momento, el objetivo de Quiroz parecía alcanzable. En el Senado, el oficialismo contaba con un piso hipotético de 26 votos, suficientes para aprobar el texto. Sin embargo, el respaldo se desmoronó en las propias filas gubernamentales. La ausencia del senador Enrique Van Rysselberghe (UDI), quien debió viajar a su región por razones personales, sumada a las dudas manifestadas por los senadores Rojo Edwards (Independiente – RN) y Matías Walker (Independiente), dejaron al Ejecutivo sin la mayoría necesaria, ya que la oposición estaba decidida a rechazar la propuesta.
El tiro de gracia llegó del senador Gustavo Sanhueza (UDI), quien exigió «controles necesarios» para una «nueva administración de los municipios». Sanhueza argumentó que no podía votar a favor sin una solución de fondo que regulara la administración municipal, mencionando problemas de endeudamiento en la Región de Ñuble. Ante este escenario, el gobierno perdió la capacidad de asegurar los votos, a pesar de los intentos por convencer al senador independiente Karim Bianchi.
DESFONDE DEL APOYO OFICIALISTA
La crisis provocó un fuerte malestar entre los propios senadores del oficialismo. El senador Juan Luis Castro (PS), jefe del comité del Socialismo Democrático, criticó que el gobierno hubiera embarcado al Congreso en despachar la megarreforma de manera apresurada, cuando debía estar abocado a los efectos del temporal. «Aquí, en el oficialismo, no se cuenta con los votos suficientes», declaró, reclamando que la ciudadanía merecía respeto y que se procediera a votar para conocer el epílogo de la iniciativa.
El senador Iván Flores (DC) reforzó la crítica, cuestionando hasta qué hora debían esperar a que algún senador regresara de Santiago para alcanzar los 26 votos necesarios. Ante la imposibilidad reglamentaria para votar, la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), aceptó la petición de segunda discusión formulada por Macaya y dio por terminada la sesión. El senador Matías Walker advirtió que no podía haber Ley de Reconstrucción sin los recursos para reconstruir la Región de Coquimbo y la Provincia del Huasco, condición que consideró necesaria para garantizar el respaldo.
APLAZAMIENTO Y CRÍTICAS
Tras el episodio, el biministro del Interior y de la Secretaría General de la Presidencia, Claudio Alvarado, acompañado por Quiroz y García, salió a dar la cara. Alvarado explicó que la ausencia del senador Van Rysselberghe, por razones impostergables de carácter personal, fue un imprevisto que no se pudo programar. «Son situaciones que pasan en la vida, son comprensibles y se resuelve postergar la votación», declaró, intentando minimizar el impacto del tropiezo.
El gobierno ahora deberá esperar hasta agosto para retomar la votación del informe de la comisión mixta, y además planea presentar un par de vetos para pulir el texto final. El proceso también contempla posibles impugnaciones ante el Tribunal Constitucional. Mientras tanto, el revés deja en evidencia las dificultades del Ejecutivo para consolidar mayorías en el Senado, incluso en temas clave de su agenda económica, y abre interrogantes sobre la viabilidad de futuras reformas en un clima de incertidumbre política.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
