El gobierno chileno sufrió un duro revés legislativo este miércoles en el Senado, donde la votación del informe de la comisión mixta de la denominada megarreforma fue aplazada ante el inminente riesgo de ser rechazada. La solicitud provino de la bancada de la UDI, que recurrió al mecanismo reglamentario de la segunda discusión, y fue acogida por la presidenta de la Cámara Alta, Paulina Núñez, luego de que el Ejecutivo retirara la urgencia del proyecto. Con esto, el debate quedó reprogramado para el martes 4 de agosto, tras el receso de la semana regional.
CONTEXTO LEGISLATIVO
El informe de la comisión mixta resolvía el mecanismo de compensación para las municipalidades por la exención del pago de contribuciones a la primera vivienda de las personas mayores de 65 años. La fórmula establecía que la Tesorería General de la República transferiría a los municipios los recursos equivalentes a la menor recaudación generada por esa medida. Se trata de uno de los ejes centrales de la reforma tributaria municipal que el gobierno impulsa como parte de su agenda legislativa.
Horas antes, la Cámara de Diputados había aprobado el mismo informe por 80 votos a favor, 48 en contra y tres abstenciones. Sin embargo, en el Senado el escenario cambió drásticamente. El oficialismo perdió apoyos clave que resultaban indispensables para alcanzar los 26 votos requeridos, mientras la oposición se manifestó decidida a rechazar el texto.
LAS FISURAS EN EL OFICIALISMO
Entre los factores que inclinaron la balanza estuvo el anuncio del senador Gustavo Sanhueza (UDI) de que votaría en contra del informe. A ello se sumó la ausencia de Enrique Van Rysselberghe (UDI), quien debió viajar a su región por razones personales, y las dudas manifestadas por los senadores Rojo Edwards (Independiente cercano a RN) y Matías Walker (Independiente). Con esas bajas, el Ejecutivo perdió la certeza de contar con los sufragios necesarios para sacar adelante la iniciativa.
El primero en advertir sobre el problema fue el senador Juan Luis Castro (PS), jefe del comité del Socialismo Democrático. Castro lamentó que el gobierno hubiera embarcado al Congreso en despachar esta reforma a toda prisa, cuando debía estar abocado a los efectos del temporal que afecta a varias regiones del país. Señaló que en el oficialismo no se contaba con los votos suficientes y que la ciudadanía merecía respeto, por lo que más que pedir una segunda discusión, procedía votar y dejar en claro el epílogo de este proyecto en el Congreso.
En la misma línea, el senador Iván Flores (DC) reforzó el reclamo al cuestionar cuánto tiempo más se iba a esperar a que llegaran senadores oficialistas para alcanzar los 26 votos necesarios.
LAS EXIGENCIAS DE LA OPOSICIÓN
El senador Sanhueza justificó su rechazo señalando la necesidad de contar con controles suficientes para una nueva administración de los municipios. Planteó que los recursos de cada comuna no pueden depender de una sola persona y que, cuando un alcalde se va, el perjuicio recae sobre toda la comunidad durante años. Como ejemplo, mencionó un municipio de la Región de Ñuble que, según su información, requeriría un administrador provisional debido a un endeudamiento creciente. Por ello, dijo no poder concurrir con su voto favorable sin que se busque una solución de fondo que involucre al Ministerio de Hacienda y a las asociaciones de municipios.
Por su parte, el senador Matías Walker sostuvo que no puede haber una ley de reconstrucción sin los recursos para reconstruir la Región de Coquimbo y la Provincia del Huasco. Advirtió que la votación debía postergarse hasta que ello quedara garantizado, una demanda que la oposición ha mantenido como condición para avanzar en la tramitación.
EL FUTURO DE LA REFORMA
La decisión de la mesa del Senado de acoger la solicitud de segunda discusión fue posible solo después de que el gobierno accediera a retirar la urgencia legislativa del proyecto. Así lo confirmó el ministro del Interior, Claudio Alvarado, quien reconoció que existía un problema y una dificultad, y que ante una situación imprevista en que una bancada quiere hacer uso de un derecho reglamentario, el Ejecutivo comparte esa decisión.
La presidenta del Senado, Paulina Núñez, explicó que la petición de la UDI fue acogida conforme al reglamento, por lo que la votación quedó fijada para el martes 4 de agosto, al regreso de la semana regional.
Si bien en un momento hubo preocupación por la ausencia de la senadora Vanessa Kaiser (Partido Libertario), debido a que algunos diputados de su sector se descolgaron en la Cámara, finalmente se trató de un falso alerta, pues ella iba a votar a favor y solo salió de la sala al percatarse de que ya no se votaría ese día.
El aplazamiento deja en vilo el destino de uno de los proyectos emblemáticos del gobierno en materia municipal, mientras las tensiones al interior del oficialismo y las exigencias de la oposición amenazan con retrasar aún más su tramitación definitiva.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
