IPS ESTIMA QUE TRASPASO DEL SIS REQUERIRIA UN AÑO ADICIONAL DE PREPARACION SEGUN PROPUESTA DE LAS AFP
La reforma de pensiones publicada en marzo de 2025 dejó pendiente un proyecto de ley para regular el traspaso del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS) desde las AFP al nuevo Seguro Social. Este seguro será gestionado por el Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP), organismo público y autónomo. A partir de agosto de 2025, el SIS pasará a formar parte de las prestaciones del FAPP.
El financiamiento provendrá de la cotización del empleador, recaudada por el Instituto de Previsión Social (IPS). En el futuro, esa cotización alcanzará el 2,5% de la renta imponible, y también cubrirá la compensación a las mujeres por su mayor expectativa de vida.
En junio de 2025, el gobierno anterior ingresó al Congreso un proyecto que regula este traspaso. Sin embargo, la iniciativa no ha avanzado y se encuentra en su primer trámite constitucional en el Senado. El debate se reactivó en la comisión de Hacienda, donde surgieron diferencias sobre qué significa el pleno traspaso del SIS.
Por un lado, las AFP sostienen que el proyecto no implica un traspaso total, pues las administradoras seguirían cumpliendo funciones operativas. Por otro lado, el superintendente de Pensiones, Joaquín Cortez, señaló que el proyecto no contempla el traspaso del proceso de calificación de invalidez, ya que estas funciones están ligadas a las AFP y cubren a un universo mayor de afiliados.
ESCENARIO A VERSUS ESCENARIO B
Marcelo Esteban Díaz Lisboa, jefe de la división jurídica del IPS, expuso ante los senadores los dos posibles escenarios para la gestión del SIS. El escenario A, alineado con la postura de la Superintendencia de Pensiones, es de menor intensidad. En este caso, el IPS se encargaría de recaudar, registrar, informar y orientar, tareas que forman parte de su núcleo de funciones.
En cambio, el escenario B, más cercano a lo propuesto por las AFP, implica una administración operacional completa del seguro. El IPS determinaría la cobertura, calcularía y pagaría prestaciones con los fondos del FAPP. Además, gestionaría expedientes, reclamos y asumiría responsabilidad directa ante los usuarios.
IMPACTOS SOBRE EL IPS
El escenario A requeriría una preparación de tres a cuatro meses, según Díaz Lisboa. Con las definiciones normativas y los desarrollos tecnológicos necesarios, el IPS podría estar listo en agosto de 2026. En este esquema, la institución manejaría información crítica, interoperaría con las AFP, el FAPP, la Superintendencia de Pensiones, la Tesorería y el Sistema Único de Cobranza de Cotizaciones.
También se prevé una mayor presión sobre la red de atención ChileAtiende, con 202 sucursales, y un eventual riesgo reputacional indirecto si la ciudadanía reclama al IPS por decisiones de otras entidades. Díaz subrayó la necesidad de delimitar formalmente las funciones del IPS en este escenario.
El escenario B, más intenso, demandaría unos 15 meses de implementación, con un inicio posible en agosto de 2027. Implicaría instalar un nuevo macro proceso en el IPS, relacionado con invalidez y sobrevivencia, que la institución actualmente no tiene. Se requeriría especialización en el DL 3.500 y reforzar el equipo con expertos en cálculo previsional y aportes adicionales.
En este escenario, el IPS dependería de información histórica de las AFP, el FAPP, la Superintendencia, el Registro Civil y las comisiones médicas. La red ChileAtiende se transformaría en el canal principal para solicitudes, consultas y reclamos. Los riesgos incluyen errores de cobertura, cálculos, pagos, demoras, judicialización y daños reputacionales.
Díaz concluyó que el IPS está dispuesto a asumir cualquiera de los dos escenarios, siempre que se considere la gradualidad necesaria para una implementación exitosa en tiempo y forma.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
