El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, lanzó una ofensiva conceptual para redefinir el rol del Estado en la economía chilena durante un seminario organizado por La Tercera, EY, la Universidad Andrés Bello y LarrainVial, el mismo día en que el Senado aprobó en general la megarreforma impulsada por el Ejecutivo. En su intervención, el secretario de Estado planteó que ha llegado el momento de devolver “sin complejos el espacio de libertad creadora al sector privado”, en lo que calificó como parte de una “batalla cultural” destinada a cambiar las creencias que, a su juicio, han frenado el crecimiento del país.
LAS CREENCIAS EN CUESTIÓN
Quiroz identificó dos mitos que, según su diagnóstico, han dominado la política económica de los últimos 15 años. El primero es que el Estado es un creador de riqueza. Para refutarlo, señaló que entre 2014 y 2024 el gasto del gobierno central creció 4,3% anual en términos reales, mientras que la inversión pública apenas aumentó 1%. El segundo mito, afirmó, es que los impuestos corporativos generan mucha recaudación. Recordó que la tasa pasó de 20% a 27% tras la reforma de 2014, un incremento de aproximadamente 20%. Sin embargo, la recaudación como porcentaje del PIB solo subió 0,3 puntos, muy por debajo de los 0,8 o 0,9 puntos esperados. “El efecto es muy menor, pero sí tenemos efectos de la inversión”, advirtió.
El ministro sostuvo que estas creencias han chocado con la realidad y que por eso ahora “toca hacer algo distinto”. En su visión, el sector privado debe ser reconocido como el motor del crecimiento, y el Estado debe limitarse a crear un clima de negocios favorable. “El Estado está para que se cree un ambiente de clima de negocios favorable a que ello ocurra”, afirmó. Precisó que las misiones propias del Estado son el orden público, el mantenimiento del Estado de Derecho y la ayuda a los segmentos sociales con menos oportunidades. “Pero no mucho más”, enfatizó.
LOS TRES PILARES
Quiroz detalló que la estrategia para concretar este cambio se sostiene en tres pilares: facilitación regulatoria, competitividad tributaria y ajuste fiscal. Advirtió que el escenario actual de las finanzas públicas es insostenible si no se logra un crecimiento sostenido del 3%. “Si nosotros no crecemos al 3% de modo sostenido, el tema fiscal no tiene solución y la única forma de hacer esto es volviendo a ser competitivo tributariamente”, dijo.
El jefe de Teatinos 120 recordó que Chile ha perdido competitividad frente a países vecinos, y puso como ejemplo a Argentina, que cuenta con normas de invariabilidad tributaria que Chile no tiene. En este contexto, advirtió que si no se aprueba el proyecto de Reconstrucción, “el camino no es sostenible”. En cambio, si se logra aprobar, se mostró “muy optimista” de que el segundo semestre podría ser más dinámico y el último trimestre mostrar una senda distinta.
Uno de los puntos más concretos que mencionó fue la potestad para cruzar datos por parte del Ministerio de Hacienda, con el objetivo de mejorar la asignación de recursos. Puso como ejemplo el caso del CAE, donde el cruce de datos permitió reactivar cuentas por cobrar por US$ 600 millones. “Cuando quise cruzar más, me di cuenta que no podía y no podía por ley”, afirmó, dejando entrever que la falta de facultades legales es un obstáculo para una mejor gestión del gasto.
DEBATE PARLAMENTARIO
Después de la exposición del ministro, intervinieron la senadora y presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, y el senador y timonel del Partido Republicano, Arturo Squella. Vodanovic reconoció el rol privado y la complementación público-privada, pero advirtió contra un Estado mínimo. “Si se disminuye el tamaño del Estado, algunas localidades quedarán sin funcionarios”, dijo. Citó a Quiroz al afirmar que el Estado está para crear un clima de negocios, pero discrepó: “Mi partido y mucha gente cree que el Estado está para entregarle seguridad a las personas, seguridad no solo en las calles, sino que también social y económica”.
Por su parte, Squella coincidió en que el cambio de rol del Estado es central en el proyecto del gobierno del Presidente Kast. “Está bien que el Estado regule, que se controle, que se cuide, que exista libre competencia. Todo eso está muy bien, pero cuando el afán del Estado es obstaculizar, dificultar, al final del día nos estamos haciendo trampa”, afirmó. Agregó que no puede haber un socio más privilegiado que el Estado. Curiosamente, ambos coincidieron en que el Estado no debe hacer negocio, aunque con matices. Vodanovic aclaró que su crítica iba dirigida a la afirmación del ministro sobre el clima de negocios, no a la idea de que el Estado haga negocio, punto en el que Squella dijo estar de acuerdo.
El seminario dejó en evidencia que el debate sobre el tamaño y rol del Estado cruza transversalmente la discusión legislativa, y que el gobierno apuesta por una narrativa que busca reposicionar al sector privado como protagonista del crecimiento, mientras la oposición de izquierda advierte sobre los riesgos de un Estado ausente en materia de seguridad y equidad.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
