Cushman & Wakefield: Reconversión de edificios patrimoniales podría elevar hasta 50% su valor de mercado
El mercado de oficinas se ha ido modernizando, pero Santiago Centro ha ido perdiendo atractivo. Varios edificios patrimoniales que antes se usaban para oficinas se han ido vaciando, lo que ha hecho que el negocio pierda rentabilidad. En la actualidad, los precios de arriendo en la comuna son un 27% más bajos que en 2019, mientras las empresas se mudan hacia el sector oriente de la capital.
«Esta misma brecha abre una oportunidad para repensar el destino de estos activos, incorporando usos gastronómicos, culturales, comerciales o turísticos capaces de generar nuevas fuentes de renta y reactivar sectores completos del casco histórico», explica Cushman & Wakefield.
Según las proyecciones de la consultora inmobiliaria, adaptar edificios patrimoniales a esos usos alternativos podría aumentar su valor de mercado entre un 30% y un 50%.
En los últimos años han aparecido varios proyectos en esa línea. Por ejemplo, la reconversión del edificio de la Bolsa de Santiago para uso comercial, impulsada por Territoria (la misma firma detrás del MUT). También hay iniciativas de transformación residencial, como un inmueble en Bandera esquina Rosas.
«Una reconversión inteligente tiene el poder de rescatar un activo deprimido y levantar su tasación, convirtiendo espacios obsoletos o abandonados en metros cuadrados rentables», señala Sebastián Solís, valuation & advisory manager de Cushman & Wakefield.
«El desafío de edificios como La Bolsa, el de Bandera esquina Rosas y otros del casco histórico de Santiago, es que sus usos tradicionales han perdido atractivo para los inversionistas institucionales. Y si bien el fenómeno se ha visto profundizado por la migración del sector privado fuera del centro de la capital, lo cierto es que los anuncios de reactivación y recuperación del centro de Santiago podrían cambiar el panorama», añade la firma.
En ese contexto, se han impulsado medidas para conservar y proteger el centro de Santiago, lo que ha aumentado su atractivo en áreas como turismo, hotelería, gastronomía, desarrollo inmobiliario, comercio y servicios.
«Por ello, el crecimiento de su valor en UF dependerá en gran medida del nuevo modelo de negocios que se proyecte para estos inmuebles. Una tasación adecuada permite reflejar correctamente ese potencial, evitando pérdidas por desconocimiento y contribuyendo a que la revitalización del centro de Santiago, mediante nuevos usos para edificios patrimoniales, se traduzca también en una mayor valorización de estos activos», detalla Solís.
Solo en la comuna de Santiago hay 1.357 inmuebles de conservación histórica (ICH) y 18 zonas de conservación histórica (ZCH), todos activos que podrían beneficiarse de procesos de reconversión y revitalización urbana.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
