El Servicio de Impuestos Internos presentó dos querellas criminales ante el Juzgado de Garantía de San Bernardo contra siete personas unidas por lazos familiares, acusadas de montar un esquema de devoluciones fraudulentas de impuestos que provocó un perjuicio fiscal cercano a los 800 millones de pesos. La organización, liderada por un asesor tributario, reclutó a más de 150 personas para declarar rentas aparentes basadas en dividendos inexistentes de una sociedad anónima que no distribuía utilidades desde 2020.
MECANISMO DEL FRAUDE
El cerebro de la operación era un profesional contable que presentó ante el SII declaraciones juradas falsas, informando que una sociedad anónima había repartido millonarios dividendos a sus accionistas durante los años 2022 y 2023. La empresa, sin embargo, no había realizado tal distribución desde 2020, lo que convertía los dividendos en completamente ficticios. Con esa declaración como anzuelo, la red reclutó a 153 personas, en su mayoría de escasos recursos y sin conocimientos tributarios, a quienes se les prometió un negocio legal relacionado con acciones. Los reclutados entregaban su RUT y su clave de acceso al SII, y luego el asesor tributario presentaba las declaraciones de renta F22 a nombre de ellos. Una vez que el Fisco efectuaba la devolución correspondiente, los organizadores instruían a cada participante a transferir la mayor parte del dinero a cuentas bancarias controladas por la red.
ROL DE LOS IMPLICADOS
El principal responsable era el jefe de la operación, cuyo primo actuaba como reclutador y recibía comisiones de entre 50.000 y 100.000 pesos por cada persona incorporada al esquema. Dos hermanas del líder también reclutaban víctimas, y las hijas y otros parientes cumplían funciones similares, además de recibir los dineros en sus cuentas bancarias. En total, 152 personas obtuvieron devoluciones indebidas durante los años tributarios 2021 y 2022, generando el perjuicio fiscal mencionado.
DETECCIÓN Y PRUEBAS
El SII detectó el fraude al constatar que la empresa que supuestamente había repartido dividendos no los había distribuido; que las sociedades intermedias no cumplían los requisitos para las declaraciones juradas presentadas; que los créditos asociados a los dividendos eran inexistentes; y que el análisis patrimonial de los involucrados revelaba compras millonarias de acciones y dólares que no se condicen con los ingresos declarados por ninguno de los imputados, entre otras inconsistencias.
TIPIFICACIÓN Y PENAS
El delito imputado es la obtención fraudulenta de devoluciones de impuestos, sancionado en el artículo 97 N° 4 inciso tercero del Código Tributario. La pena prevista es presidio menor en su grado máximo a presidio mayor en su grado medio, más una multa de entre el 100% y el 400% del monto defraudado. El SII solicitó además que se considere como agravante el uso de asesoría tributaria para cometer el delito y su carácter reiterado.
Fuente: Servicio de Impuestos Internos Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
