El rechazo de la acusación constitucional contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau en el Senado provocó un fuerte debate interno dentro de la coalición de derecha, que quedó en evidencia con las declaraciones de senadores oficialistas que respaldaron la acción. Las principales críticas apuntaron a la falta de coordinación y diálogo previo entre los partidos del sector, en un contexto donde la votación dejó al descubierto divisiones que algunos calificaron como un «bochorno».
La sala del Senado analizó el libelo este martes, obteniendo un resultado favorable para el exsecretario de Estado del gobierno de Gabriel Boric. Los números reflejaron una amplia diferencia: en el primer capítulo hubo 16 votos a favor, 25 en contra y 4 abstenciones; en el segundo, 9 a favor, 32 en contra y 2 abstenciones; en el tercero, 16 a favor, 26 en contra y 3 abstenciones; y en el cuarto, 10 respaldos, 33 en contra y 2 abstenciones.
AUTOCRÍTICAS POR FALTA DE DIÁLOGO PREVIO
Uno de los cuestionamientos más duros surgió desde Renovación Nacional. La senadora María José Gatica, quien votó a favor de los cuatro capítulos, afirmó que los promotores del libelo «nos acaban de hacer pasar un bochorno». En sus declaraciones, Gatica emplazó al Partido Republicano a socializar este tipo de iniciativas con todos los actores antes de embarcarse en una «aventura».
En la misma línea, el senador independiente republicano Rodolfo Carter realizó una autocrítica directa. Sostuvo que este tipo de acciones «tienen que coordinarse y conversar antes», y que debe existir «una cultura de coalición». Advirtió que las diferencias generan «desafección entre quienes tenemos que apoyar al Presidente José Antonio Kast estos cuatro años». Carter no compartió el voto de otros senadores de derecha que eximieron a Grau de responsabilidad, pero lo calificó como parte de la democracia.
El senador Andrés Longton, del RN, fue enfático: «Debe haber una coordinación entre los partidos para ver si hay argumentos o fundamentos». Señaló que tratándose de la acción más dura que puede impulsar el Congreso, lo mínimo es un «diálogo previo». Longton se abstuvo en el primer capítulo y rechazó los otros tres.
DEFENSA JURÍDICA Y CONVICCIÓN MINORITARIA
Pese a las críticas políticas, varios senadores defendieron su voto favorable con argumentos jurídicos. La senadora Vanessa Kaiser, del Partido Nacional Libertario, quien impulsó el libelo junto a Republicanos, afirmó que «para nada» perjudicó la relación interna. Sostuvo que cada senador votó según su juicio y tras estudiar ambas presentaciones. Puso énfasis en los errores que habrían dejado «en una mala posición al gobierno actual» y mencionó cuentas impagas y una auditoría interna que arrojaría evidencia.
La senadora Camila Flores, de RN, señaló que votó a favor de los cuatro capítulos con la convicción jurídica de que existían hechos objetivos que constitucionalmente configuraban faltas a la probidad y responsabilidades administrativas y políticas. Aunque su postura fue minoritaria, afirmó que no se arrepiente y que seguirán defendiendo sus ideas.
El senador UDI Sergio Gahona, quien respaldó los capítulos primero y tercero, explicó que su decisión se fundó exclusivamente en consideraciones constitucionales. En el primer capítulo, consideró que existían antecedentes suficientes para analizar una eventual infracción al deber de probidad. Respecto al tercero, estimó que la omisión de obligaciones financieras afectaba el principio de universalidad presupuestaria. Gahona aclaró que su voto no constituye un juicio sobre la política económica ni sobre diferencias entre gobiernos.
LECCIONES PARA LA COALICIÓN DE DERECHA
Las voces críticas internas coincidieron en que el episodio deja una lección sobre cómo se deben gestionar las acciones de esta envergadura. La senadora Gatica cuestionó directamente a los sectores que impulsaron el libelo sin socializarlo. «Si van a gobernar y tomar decisiones, primero que saquen bien las cuentas», lanzó.
Por su parte, Kaiser defendió que existen «dos maneras muy distintas de hacer política»: una colectivista que busca acuerdos en todo y otra que reconoce diferencias en materias específicas como la responsabilidad del exministro en las cuentas públicas. La senadora planteó que la auditoría externa prometida por el gobierno podría haber cambiado el resultado.
En el balance, el rechazo de la acusación constitucional no solo cerró el juicio político contra Grau, sino que abrió una discusión interna sobre la coordinación y la identidad de la coalición que sustenta al Presidente Kast. El llamado a una «cultura de coalición» y a un diálogo previo se impuso como la principal conclusión de las voces oficialistas tras la votación.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
