La diputada Paulina Muñoz (PNL) advirtió que el rechazo del Senado a la acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau pudo haber sido utilizado como moneda de cambio para allanar la aprobación de la megarreforma legislativa que impulsa el Ejecutivo. La parlamentaria, quien integra la bancada que presentó el libelo en la Cámara Alta, dejó entrever que en la votación del miércoles pudieron operar negociaciones políticas que terminaron por vaciar de contenido la herramienta de control constitucional.
Muñoz, en entrevista con Desde la Redacción de La Tercera, sostuvo que quedó con una sensación un tanto amarga tras el resultado en la Cámara Alta y que este envía una mala señal a la ciudadanía. La diputada defendió la argumentación del libelo, señalando que no era necesario demostrar dolo para acreditar el incumplimiento de la ley, y cuestionó la conducta de algunos senadores del comité republicano cuyos votos en contra de ciertos capítulos del libelo reflejarían, a su juicio, una abierta descoordinación interna.
POSIBLE «MONEDA DE CAMBIO»
La legisladora del Partido Nacional Liberal fue consultada directamente sobre la hipótesis de que el rechazo en el Senado estuviera vinculado a la necesidad del gobierno de asegurar los votos para la megarreforma, también conocida como ley de reconstrucción. Muñoz afirmó que, aunque no cuenta con antecedentes fehacientes, le da la impresión de que sí existió esa lógica: “ya, yo te apruebo la ley de reconstrucción, porque es importante, pero déjame al exministro tranquilo”. En sus palabras, esto representa “el lado negro de la política”.
En ese contexto, la diputada responsabilizó directamente a la izquierda por esa dinámica. Sostuvo que “el problema no es del gobierno, el problema es de la izquierda que siempre está acostumbrada a hacer sus negociaciones de esa forma y a proteger a su gente”. Esta crítica apunta a un intercambio de favores que, según Muñoz, erosiona la seriedad de los mecanismos de responsabilidad política.
Respecto a la votación de los senadores republicanos, Muñoz mencionó los casos de Cristián Vial y Rodolfo Carter, que votaron en contra de algunos capítulos, así como el de la senadora Vanessa Kaiser, quien también se habría apartado de la posición del libelo. Para la diputada, esto evidencia una falla en la coordinación previa y deja la sensación de que no hubo una estrategia unitaria frente a la acusación.
ACCIONES DE OSSANDÓN Y MIROSEVIC
La diputada criticó el proceder de legisladores que, a su juicio, contribuyeron a debilitar la herramienta constitucional. En particular, criticó el retiro del permiso constitucional de Manuel José Ossandón, senador que se encuentra de gira con el presidente José Antonio Kast en Paraguay, y la inhabilitación de Vlado Mirosevic en la Sala del Senado.
Muñoz calificó estas maniobras como “juegos que se hacen finalmente para quitarle peso a la herramienta”. Agregó que luego se habla de que la acusación constitucional es una herramienta poco seria, cuando son los propios actores políticos quienes, con su comportamiento, le quitan el piso a su importancia. Las palabras de la diputada reflejan una preocupación transversal sobre el uso estratégico de estas atribuciones en el Congreso.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
