Ministro Quiroz cede a presión política y se sienta a negociar el megaproyecto de reconstrucción, tras semanas de resistencia a la mesa impulsada por la presidencia del Senado.
La estrategia legislativa del gobierno para sacar adelante el megaproyecto de reconstrucción y reactivación económica dio un giro inesperado esta semana. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, aceptó participar de una mesa de negociación convocada por la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), pese a que hasta hace días se había opuesto sistemáticamente a esa fórmula. El cambio de postura se produjo tras recibir presiones de personeros oficialistas y a raíz de la compleja situación judicial del senador Miguel Ángel Calisto, cuyo eventual desafuero podría restar un voto clave al Ejecutivo en la Cámara Alta.
Núñez había propuesto el espacio de diálogo como una alternativa al intercambio de propuestas escritas que prefería Quiroz. El ministro finalmente se allanó a la idea durante una reunión en la mañana del miércoles en la sede de Hacienda, en calle Teatinos, en la que participaron los senadores Javier Macaya (UDI), Luciano Cruz-Coke (Evópoli), Rodolfo Carter (independiente republicano) y la propia Núñez. Allí se acordó alinear la estrategia de tramitación y coordinar indicaciones al proyecto, que contiene ajustes tributarios, medidas para la reconstrucción por incendios en las regiones del Biobío, Ñuble y Valparaíso, y modificaciones en procedimientos medioambientales.
MESA DE NEGOCIACIÓN Y PRIMER ENCUENTRO
Ese mismo día, a las 18:30 horas, se concretó la reunión de la mesa en la sede del Congreso en Santiago. Asistieron representantes del Ejecutivo y parlamentarios del oficialismo y la oposición. Por el oficialismo estuvieron los senadores Iván Moreira (UDI), Javier Macaya y Rodolfo Carter. Por la oposición concurrieron las senadoras Yasna Provoste (DC) y Claudia Pascual (PC), jefas del Comité Unido, además de Paulina Vodanovic (presidenta PS) y Loreto Carvajal (PPD), del Comité Socialismo Democrático. De forma telemática se conectaron Andrea Balladares (RN), Luciano Cruz-Coke, Diego Ibáñez (Frente Amplio) y Ricardo Celis (PPD).
En el encuentro, la oposición presentó la misma propuesta escrita que habían hecho llegar al ministro Quiroz y al ministro del Interior, Claudio Alvarado (UDI), el miércoles anterior. El documento plantea la revisión de exenciones tributarias, la reducción de la evasión y la elusión, y la evaluación de políticas que aumenten la recaudación fiscal en el corto y mediano plazo. Al término de la reunión, los participantes se declararon optimistas, y la senadora Núñez vaticinó que habría acercamientos en materia tributaria, incluyendo la rebaja del impuesto a las empresas.
Las tratativas continuarán el viernes en la tarde, luego de que este jueves cada bancada socialice internamente las posiciones. La presidenta del Senado había explicado que el objetivo era tener claridad sobre los temas en que podría haber avances y cuáles son las líneas rojas, sin perjuicio del trabajo en las comisiones. Esta postura fue expresada el martes, después de que el Senado rechazara los cuatro capítulos de la acusación constitucional contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau.
ESTRATEGIA LEGISLATIVA Y PRESIONES POLÍTICAS
Hasta el martes en la noche, el gobierno mantenía su resistencia a conformar la mesa. Núñez insistió en su planteamiento y expresó su expectativa de contar con la voluntad de todos los sectores y del Ejecutivo. La jugada de la presidenta de la Cámara Alta desajustó los planes de Quiroz, quien prefería reducir el margen de cambios del proyecto asegurando el respaldo de 26 senadores afines y sumando votos descolgados de la oposición artículo por artículo, en una estrategia conocida como «pirquineo».
La semana pasada, Núñez ya había incomodado al ministro al recomendar postergar la votación en general ante el riesgo de ausencias. Sin embargo, Quiroz prefirió correr el riesgo y aprobar la idea de legislar con los votos justos: 26 a favor, una abstención y 23 en contra. Su apuesta sigue siendo sacar la iniciativa del Congreso lo antes posible, dada la incertidumbre económica que genera.
Consultado por su apertura a la mesa, Quiroz señaló: «En ningún caso, nunca jamás» se había negado al diálogo. Añadió que siempre ha conversado y que la reunión servirá para ver si logran consensuar algunos puntos para una base de apoyo más amplia. La situación judicial del senador Calisto, independiente de Evópoli, fue uno de los factores que inclinó la balanza, ya que su eventual pérdida del cargo restaría un voto aliado a La Moneda. Incluso si las conversaciones no fructifican, se espera que al menos se sincerarán las posturas, acelerando la votación en particular, artículo por artículo, que comenzará la próxima semana.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
