Chile sigue avanzando en materia de conectividad y se consolida como líder regional en acceso a internet. Así lo revela la edición 2026 del reporte Hogares Conectados de la Fundación País Digital, elaborado con datos de la Casen 2024 y de la Encuesta de Acceso y Uso de Internet de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel).
El informe destaca que la brecha entre zonas urbanas y rurales se redujo a solo 1,6 puntos porcentuales, su nivel más bajo desde que existen registros. En 2008 esa diferencia alcanzaba los 30 puntos. Actualmente, apenas un 3,4% de la población, equivalente a 196.156 hogares, permanece desconectado.
LA REVOLUCIÓN RURAL
Entre 2008 y 2025, la conectividad en zonas rurales creció un 231%, pasando de 28,7% a 95,1% de los hogares. En el mundo urbano, la cobertura llegó al 96,8%, lo que prácticamente elimina la diferencia histórica entre ambos territorios.
El avance es transversal en edad: en todos los grupos menores de 60 años la cobertura supera el 98%. La única brecha relevante se concentra en los mayores de 60 años, donde 8 de cada 100 personas aún no tienen acceso.
Por ingresos, el quintil más bajo pasó de 33,9% de cobertura en 2011 a 88,82% en 2025, un incremento del 162% en 15 años. Todos los demás quintiles superan el 90%. En cuanto al tipo de conexión, la fibra óptica domina con el 70,2% de las conexiones fijas, seguida por cable o módem con 25,6%. El smartphone es el principal dispositivo de acceso, con 51,6%, frente a la banda ancha fija (45,9%). La internet satelital representa un marginal 1,7%, aunque los datos de Subtel muestran un crecimiento vertiginoso de estos enlaces, impulsado por Starlink.
EL PERFIL DE QUIENES QUEDAN FUERA
El informe identifica tres perfiles entre los hogares desconectados. El grupo mayoritario, que concentra el 59% (114.594 hogares), corresponde a un segmento urbano-rural de nivel socioeconómico E, con educación básica incompleta y jefes de hogar que trabajan como obreros no calificados. Un 47,3% de este grupo vive en zonas rurales.
El segundo cluster agrupa al 32,3% (62.726 hogares): son trabajadores urbanos, también de GSE E, con básica completa y empleos de obrero calificado, residentes mayoritariamente en ciudades.
El tercer grupo, el más inusual, representa el 8,7% restante (16.830 hogares): son profesionales desconectados, con GSE C1, educación universitaria completa y residencia urbana en un 85,7% de los casos. El estudio no explica este fenómeno, pero sugiere que en una fracción pequeña de la desconexión intervienen razones distintas a las económicas o de cobertura.
LA NUEVA BRECHA: USO RECREATIVO VERSUS USO PRODUCTIVO
El informe plantea que el verdadero desafío ya no está en el acceso, sino en lo que las personas pueden hacer con internet. El 73,7% de los chilenos declara tener habilidades básicas (streaming, redes sociales, videollamadas), pero solo el 51,9% alcanza un nivel intermedio, que incluye herramientas de productividad como procesadores de texto o planillas de cálculo.
La subsecretaria de Telecomunicaciones, Romina Garrido, señaló: “Ya hemos avanzado mucho en cobertura y calidad: tenemos más de 10,3 millones de conexiones 5G y casi 9 de cada 10 conexiones residenciales son fibra óptica. El siguiente paso es darle realmente un sentido a esta conectividad, para reducir brechas, impulsar emprendimientos, educación, nuevas habilidades digitales y al sector productivo del país”.
Las habilidades avanzadas, como programación o creación de sitios web, están presentes solo en el 22,9% de la población. El informe subraya la distancia entre uso recreativo y productivo: mientras el 85% domina redes sociales, solo el 50% maneja Excel. “Sabemos consumir, no producir”, señala el documento.
Pelayo Covarrubias, presidente de Fundación País Digital, afirmó: “Chile ha construido una base de conectividad que muy pocos países de la región tienen. Ese es un logro indiscutible. Pero la siguiente etapa es mucho más desafiante: lograr que esa infraestructura se traduzca en capacidades reales para las personas. No basta con estar conectados si una parte importante de la población no cuenta con las herramientas para usar internet de manera productiva, segura y significativa”.
El patrón se agudiza según el nivel socioeconómico. En los GSE AB y C1, la diferencia entre habilidades productivas y comunicacionales es relativamente menor. En el GSE E, en cambio, solo el 23,2% declara habilidades productivas, frente al 66% que tiene habilidades de comunicación, una brecha de casi 43 puntos.
El estudio identifica tres factores determinantes para el desarrollo de habilidades avanzadas: el nivel educacional, el uso del computador como dispositivo de acceso (por sobre el smartphone) y la frecuencia de uso de internet. La edad, por su parte, es el factor con mayor incidencia negativa.
EL USO DE IA SE DUPLICÓ EN DOS AÑOS
En inteligencia artificial, el informe registra un salto sin precedentes. El porcentaje de chilenos que usa IA y chatbots pasó de 29,9% en 2024 a 60,4% en 2026, un incremento del 102% en solo dos años. Los usos más frecuentes son redactar correos electrónicos, buscar información y resolver dudas cotidianas.
Sin embargo, el documento matiza el entusiasmo: este crecimiento convive con un 20% de la población que no declara ninguna habilidad digital avanzada, lo que configura una brecha de extremos. Un 15,29% domina las diez habilidades avanzadas medidas, mientras que uno de cada cinco chilenos no reporta ninguna.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
