La escalada del conflicto bélico en Medio Oriente ha comenzado a trasladar sus efectos a la industria de la construcción chilena, generando un incremento en los costos que, según estimaciones del sector, podría alcanzar hasta un 19,4% desde el inicio de las hostilidades. Diversos actores del rubro han advertido que este aumento, impulsado principalmente por el alza del petróleo, amenaza con encarecer el precio final de las viviendas y ralentizar nuevos proyectos.
IMPACTO EN TRES CANALES
De acuerdo con Slaven Razmilic, gerente general de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI), la subida del crudo afecta la construcción a través de tres vías específicas. En primer lugar, el costo del transporte se incrementa de forma transversal, tanto en fletes locales como internacionales. En segundo lugar, el precio de ciertos materiales cuya materia prima deriva del petróleo, como asfaltos, membranas impermeabilizantes, pinturas, adhesivos, tuberías y revestimientos, se eleva no solo por el flete sino también por el propio costo de producción. El tercer factor, señaló Razmilic, es operacional, especialmente en etapas iniciales como excavación y fundaciones, donde el funcionamiento de maquinaria depende directamente del combustible.
ESTIMACIONES DEL GREMIO
El presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Alfredo Echavarría, precisó que el gremio ha registrado un aumento acelerado del 19,4% en los precios de los materiales desde finales de febrero, cuando se intensificó el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Esta cifra supera el promedio de los últimos años y afecta a todas las divisiones del sector. Como ejemplo concreto, Echavarría indicó que las obras vinculadas a infraestructura han experimentado un incremento mensual anualizado del 26,6%.
Desde la plataforma de abastecimiento Iconstruye, su gerente general Ignacio Vila complementó que el impacto en los costos de un proyecto puede oscilar entre un 5% y un 16,6%, dependiendo del tipo de obra, su nivel de avance y la intensidad en el uso de materiales y combustibles. Los elementos más golpeados son aquellos donde el petróleo es materia prima directa o tiene una fuerte incidencia en su fabricación y transporte, como el asfalto, el hormigón y la pintura.
ACUMULACIÓN DE STOCK Y PROYECCIONES
Hans Ruber, risk & portfolio associate de Xepelin Chile, observó que durante marzo se produjo una alteración significativa en el mercado. Las ventas de materiales crecieron un 7%, pero los precios se elevaron en mayor proporción (un 14% respecto de febrero) en el segmento de construcción de viviendas, reflejando una estrategia del sector para acumular stock ante la incertidumbre.
Iconstruye proyectó que, de mantenerse el valor del petróleo WTI en torno a los US$100 por barril, los costos de los materiales más que duplicarían el alza normal (entre 6% y 9%), coherente con el IPC. En un escenario más extremo, con un barril sobre los US$150, el alza de los insumos de construcción se ubicaría entre un 11% y un 16% anual, muy por encima de lo habitual.
EFECTO EN EL PRECIO DE LAS VIVIENDAS
El presidente de la CChC advirtió que las alzas en los costos de materiales y elementos utilizados en la construcción de viviendas terminan trasladándose al precio final. En el contexto actual, sumado a incrementos acumulados en años anteriores por aumentos tributarios, mayores exigencias regulatorias y el alza en el valor de los terrenos, la situación sigue siendo compleja.
Sin embargo, Ignacio Vila matizó que este traspaso no será inmediato. El mercado cuenta actualmente con un amplio stock de más de 100 mil viviendas disponibles, lo que actúa como un freno natural. Además, al existir la expectativa de que el incremento de costos sea transitorio, las viviendas ya construidas no deberían sufrir un impacto directo en su valor. A ello se suman factores externos que buscan dinamizar el sector, como los subsidios a las tasas de interés y el proyecto de ley en trámite para eliminar el IVA a las viviendas.
No obstante, Vila señaló que si la incertidumbre se mantiene durante los próximos tres meses, podría comenzar a frenar las decisiones de inversión. Actualmente hay cerca de 400 permisos de edificación para proyectos residenciales aprobados que no han iniciado obras debido a las dificultades para reducir el elevado stock de viviendas. De momento, no se están retrasando proyectos por el alza de costos, pero la persistencia del conflicto podría cambiar ese escenario.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
