El centro de estudios Libertad y Desarrollo (LyD) analizó los resultados del proceso 2025 del Sistema de Monitoreo y Evaluación de programas públicos, revelando que el presupuesto destinado a programas con observaciones se redujo un 9%, mientras que aquellos sin observaciones recibieron un 16% más de recursos, consolidando una orientación hacia un mejor desempeño.
REDUCCIÓN DE RECURSOS EN PROGRAMAS CON HALLAZGOS
Según LyD, casi un 5% del PIB, equivalente a US$20.706 millones, se destina a programas que presentan hallazgos en su evaluación. El número de programas evaluados creció más de 40% desde 2012, pero en 2025 se monitorearon 677 programas, representando solo el 52% de los recursos del Presupuesto 2025 de los ministerios evaluados. Es decir, prácticamente la mitad del gasto fiscal no pasa por este proceso que permite identificar debilidades en el uso de los recursos públicos.
ALERTAS SOBRE BAJA COBERTURA DE MONITOREO
LyD alerta que varios ministerios tienen un nivel de monitoreo menor al 50%, como es el caso de Salud. De los programas monitoreados, 92 presentan solo hallazgos en focalización, 35 solo en priorización, 26 únicamente en formulación del propósito, y 55 programas presentan más de un hallazgo. En total, 208 programas (31% del total) tienen hallazgos relevantes.
USO DE EVIDENCIA EN ASIGNACIÓN PRESUPUESTARIA
LyD concluye que la evidencia del monitoreo puede contribuir a un mejor uso de los recursos públicos y condicionar la asignación presupuestaria a este proceso.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
