Las tensiones al interior del oficialismo alcanzaron un nuevo punto crítico tras los comentarios del diputado republicano Agustín Romero, lo que llevó a los partidos de gobierno a explorar la creación de un espacio de coordinación política fuera de La Moneda para evitar futuros conflictos. La pugna, que enfrentó a Chile Vamos con Republicanos, tuvo como escenario el comité político ampliado celebrado este lunes en la sede del Ejecutivo, donde se intercambiaron recriminaciones que amenazan con entorpecer la agenda legislativa del gobierno, en particular la tramitación del proyecto de Reconstrucción en el Senado.
EL ORIGEN DE LA TENSIÓN
Los dichos del diputado Agustín Romero contra la excandidata Evelyn Matthei y el jefe de bancada de Renovación Nacional, Diego Schalper, desataron la crisis. Romero criticó a Matthei por sus cuestionamientos al gobierno y a Schalper por su postura en contra de la acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau. En respuesta, Chile Vamos llegó a la reunión en La Moneda exigiendo disculpas públicas al diputado republicano y a su partido.
La diputada Flor Weisse (UDI) expresó su malestar durante el comité ampliado, señalando que «es inaceptable que a estas alturas del gobierno se exprese superioridad moral al interior del oficialismo». La bancada de la UDI emitió un comunicado emplazando a Romero o al Partido Republicano a una disculpa «clara y sin ambigüedades», advirtiendo que de no mediar rectificación, las relaciones políticas entre ambos partidos «se verán sensiblemente afectadas».
LOS ANTECEDENTES DE LA PUGNA
El conflicto no era nuevo. Romero ya había generado roces al afirmar que Chile Vamos debía explicar a su electorado el rechazo de la acusación contra Grau. En esa oportunidad, la UDI respondió con un comunicado aseverando que «se acabaron los tiempos de la ‘derechita cobarde'». El calificativo también fue utilizado por la diputada republicana Stephanie Jéldrez, quien el pasado 12 de junio en Radio Agricultura se refirió a una «derechita cobarde» que, según ella, «falta ahí un dejo de olfato político importante».
Testigos de la reunión señalaron que Jéldrez pidió disculpas a Chile Vamos por haber empleado dicha expresión durante el comité ampliado. La presencia de la diputada republicana en el encuentro coincidió con el momento de mayor tensión, aunque posteriormente se habría alcanzado un tono más conciliador.
EL ACUERDO DE COORDINACIÓN POLÍTICA
Para evitar que las pugnas internas sigan afectando la agenda del gobierno, los timoneles de la UDI, Guillermo Ramírez, y del Partido Republicano, Arturo Squella, llegaron a un entendimiento con el Ejecutivo. Ambos coincidieron en que la mejor fórmula para reducir los conflictos es generar una coordinación política entre los partidos del oficialismo, fuera del comité político que se realiza en La Moneda.
La propuesta consiste en fijar reuniones semanales de los representantes del sector, en un espacio independiente del Palacio de Gobierno. A la salida de la reunión, Squella y Ramírez ofrecieron un punto de prensa conjunto donde explicaron los alcances del acuerdo.
DECLARACIONES DE LOS LÍDERES
Arturo Squella reconoció que «ambos partidos, junto a los otros que están detrás del gobierno, somos responsables de que el destino de este país avance de la mejor manera posible y eso no es posible si es que efectivamente nuestros parlamentarios o nuestros actores políticos van más allá de lo que podría ser simplemente una diferencia de opinión». Agregó que han llegado a la conclusión de hacer un llamado «a redoblar los esfuerzos» y a «cuidar cada palabra, contar hasta 10, hasta 100 si es necesario, cada vez que lo que vayan a decir pueda afectar la buena relación que en otros planos los partidos políticos tenemos».
Consultado sobre el rol del gobierno en la pugna, Squella sostuvo que las reuniones conjuntas se han centrado en la contingencia legislativa y que sería importante sumar «un trabajo político de análisis en donde los partidos podamos ver cuáles van a ser las líneas de acción, no en lo inmediato, sino que a mediano y largo plazo». Anticipó que esta nueva dinámica podría implementarse en las próximas semanas.
Por su parte, Guillermo Ramírez afirmó que «estos conflictos se resuelven conversando y nosotros hemos conversado largo». Destacó que las palabras de Squella son «elocuentes» y que ahora corresponde «mirar hacia adelante». Indicó que los problemas nunca han sido con la directiva del Partido Republicano ni con su institucionalidad, y expresó su confianza en que «este tipo de cosas no se van a volver a repetir».
IMPACTO EN LA AGENDA LEGISLATIVA
El gobierno espera aprobar en general esta semana el proyecto de Reconstrucción en el Senado, y las tensiones internas amenazaban con desviar la atención y el apoyo necesario para su tramitación. La coordinación política explorada por los timoneles busca precisamente evitar que las diferencias públicas entre parlamentarios del oficialismo afecten la gobernabilidad y el avance de las iniciativas clave.
El presidente de la UDI y el timonel republicano coincidieron en que el diálogo directo y permanente es el camino para superar las diferencias. El acuerdo alcanzado en la reunión de este lunes podría sentar las bases para un funcionamiento más armónico del bloque oficialista, aunque dependerá de la voluntad de todos los actores de cumplir con el llamado a la prudencia en sus declaraciones públicas.
Fuente: EMOL
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
